Durante años, Albuquerque, en Nuevo México, intentó contener los choques vinculados al exceso de velocidad en un corredor residencial. Las sanciones no alcanzaron. La respuesta llegó por otro lado: dar más semáforos en verde a quienes respetan el límite

La ciudad aplicó una versión actualizada de una estrategia conocida como rest in red, en la que la señal permanece en rojo hasta que un vehículo se aproxima. En este caso, además, se incorporaron sensores de velocidad que anticipan el verde para los autos que circulan dentro del máximo permitido

Un sistema que premia la conducción prudente

En Lead y Coal avenues, dos calles de circulación en un solo sentido, las autoridades aseguran que el cambio redujo de forma marcada los choques y las lesiones. La lógica es simple: si un conductor acelera, se encuentra con el rojo; si va a velocidad correcta, cruza antes

Vecinos de la zona dicen haber notado la diferencia. Antes, algunos se despertaban de madrugada por el ruido de autos que corrían para ganarle al semáforo. También hubo choques con vuelcos y al menos un vehículo terminó en el patio de una casa vecina

Portland prueba sus propios resultados

Portland, Oregon, también adoptó el esquema, aunque por ahora en horarios nocturnos sobre Southeast Powell Boulevard, una vía estatal con antecedentes de choques graves y fatales. Allí, los responsables de tránsito lo describen como un “lomo de burro virtual”

En el primer cruce evaluado, la velocidad promedio bajó de 39 millas por hora a 30, el límite permitido. Investigadores universitarios participan del seguimiento, pero advierten que todavía es pronto para sacar conclusiones generales

Beneficios claros, dudas abiertas

Especialistas en seguridad vial ven potencial en la herramienta, pero piden más estudios para saber si la mejora no viene acompañada de más infracciones semafóricas u otros efectos indeseados. Desde el lado de las asociaciones de automovilistas, en cambio, sostienen que sin campañas amplias de educación vial la medida puede generar frustración y confusión

Las cámaras de velocidad ya han mostrado eficacia en varias ciudades, incluidas Albuquerque y Portland. También hay antecedentes de pruebas más acotadas en Boulder y Long Beach. Un estudio en Carolina del Norte, sobre cinco rutas urbanas y rurales, detectó una reducción del 43% en los choques totales tras aplicar este tipo de sistema las 24 horas

Pese a esos resultados, la adopción sigue siendo limitada. Para algunos residentes, el obstáculo no es técnico sino de conducta: funciona cuando todos se ajustan al límite. Basta un conductor apurado para que el semáforo vuelva a frenar a toda la fila