Rafael Márquez afrontará ante Estados Unidos su tercer partido amistoso como entrenador de la selección mexicana. El técnico espera que el equipo mejore su producción ofensiva y sea más efectivo frente al arco
En sus dos presentaciones anteriores, México igualó 1-1 ante Colombia y Perú. Márquez sostuvo que no siente ansiedad por obtener su primera victoria y consideró que todavía ha transcurrido poco tiempo para imponer plenamente su propuesta
El entrenador pretende que el conjunto mantenga el nivel mostrado en esos encuentros, con mejoras tanto en la recuperación como en la generación de ocasiones y la definición dentro del área rival
Para Márquez, Estados Unidos es un rival muy competitivo. El partido se disputará el sábado en el estadio State Farm de Glendale, Arizona, donde México intentará sostener la identidad y la actitud que el técnico busca consolidar, más allá del adversario
El técnico también destacó su vínculo profesional con Mauricio Pochettino, entrenador del combinado estadounidense. Ambos se admiran mutuamente, y Márquez recordó que visitó al argentino en Inglaterra durante su etapa al frente del Tottenham, cuando se preparaba para su carrera como director técnico
Respecto de la formación, Márquez explicó que no considera necesario iniciar con los jóvenes que utilizó ante Perú frente a un oponente como Estados Unidos. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de incluirlos durante el desarrollo del encuentro
Gilberto Mora, quien sufrió una molestia en el tobillo derecho durante los entrenamientos de la semana, está habilitado para jugar, según confirmó el seleccionador mexicano