El 3 de octubre de 1993, Mike Durant voló hacia el centro de Mogadiscio, Somalia, al frente de una operación destinada a capturar a dos colaboradores de Mohamed Farrah Aidid, líder de una poderosa milicia
La misión formaba parte de la intervención estadounidense en un país golpeado por la guerra civil y el hambre. Sin embargo, con el paso del tiempo, aquella presencia internacional se había transformado en una confrontación directa con las fuerzas de Aidid
Después de dejar a 18 soldados de élite, Durant se alejó en su Black Hawk y aguardó nuevas órdenes. Poco después escuchó por radio que otro helicóptero, el Super Six One, había sido derribado. Le ordenaron regresar para apoyar a los hombres que intentaban llegar hasta los restos
Mientras sobrevolaba la zona, un proyectil impactó contra la cola de su aeronave, el Super Six Four. El helicóptero comenzó a girar sin control y cayó sobre sus ruedas. Durant, el copiloto Ray Frank y los tripulantes Bill Cleveland y Tommy Field sobrevivieron al impacto, aunque el piloto sufrió una fractura de fémur, lesiones en la columna y perdió el conocimiento
De las montañas de New Hampshire a los Night Stalkers
Mucho antes de aquella misión, Durant había descubierto su vocación durante un paseo por las montañas de New Hampshire. Un piloto de la Guardia Nacional conocido por su familia lo invitó a volar y la experiencia despertó su interés por los helicópteros
En 1979, a los 18 años, se incorporó al Ejército. Primero fue destinado a Panamá, donde escuchaba comunicaciones en español para una unidad de inteligencia. Más tarde aprendió a pilotar y realizó más de 150 misiones de evacuación médica en Corea del Sur
También fue instructor de vuelo en la 101ª División Aerotransportada, donde adquirió experiencia en operaciones tácticas y vuelos nocturnos. En 1988 logró ingresar al 160th Special Operations Aviation Regiment, conocido como los Night Stalkers
La unidad trasladaba y apoyaba a fuerzas especiales durante operaciones nocturnas. Durant participó en misiones en el golfo Pérsico, Panamá y la Guerra del Golfo. En agosto de 1993 llegó a Somalia
El rescate que no llegó
Cuando recuperó la conciencia, Durant seguía atrapado en la cabina. Tenía una pierna rota, fuertes dolores en la espalda y apenas podía alcanzar su arma. No podía salir por sus propios medios
Desde otro helicóptero, los francotiradores de las fuerzas especiales Gary Gordon y Randy Shughart vieron la caída del Super Six Four. Solicitaron permiso para descender y proteger a la tripulación, pero recibieron dos negativas debido al peligro de las calles cercanas
Insistieron y finalmente fueron autorizados a bajar a unos cien metros del lugar. Avanzaron entre las casas mientras hombres armados se acercaban a los restos. Al encontrarse con Durant, lo ayudaron a salir de la cabina y lo llevaron hasta una posición protegida
Gordon y Shughart permanecieron junto al helicóptero para defender a los tripulantes. Cuando se quedaron sin municiones, buscaron armas entre los restos. Shughart cayó herido de muerte. Gordon encontró un rifle con cinco balas y se lo entregó a Durant antes de regresar al combate
Gordon murió poco después. Frank, Cleveland y Field tampoco sobrevivieron. De los seis hombres que habían quedado junto al helicóptero, Durant fue el único que permaneció con vida
Once días de cautiverio
Gravemente herido e inmóvil, Durant fue alcanzado por un grupo de hombres que lo golpeó, le rompió la nariz, el pómulo y la órbita del ojo, y le quitó el equipo militar
Luego lo trasladaron en automóvil por Mogadiscio y lo encerraron en una habitación de concreto casi vacía. Sus captores le sujetaron las manos con una cadena
Al principio, los guardias se mostraron hostiles. Durant intentó hablar con ellos y hacer bromas para reducir la tensión. Con el correr de los días, la relación se volvió menos agresiva. También procuró respetar sus momentos de oración y pudo leer la Biblia durante el encierro
Para soportar la incertidumbre, se concentraba en períodos muy breves. A veces, su único objetivo era resistir cinco segundos más
Una delegada suiza del Comité Internacional de la Cruz Roja, Suzanne Hofstetter, consiguió visitarlo en Mogadiscio. Durant pudo escribirle una carta a su familia y supo que, fuera de su lugar de cautiverio, alguien conocía su paradero
La batalla había provocado la muerte de 18 militares estadounidenses y de cientos de somalíes, entre combatientes y civiles, aunque no existe una cifra definitiva. El 7 de octubre, el presidente Bill Clinton reclamó públicamente un trato adecuado y la liberación de los prisioneros
Sus captores también lo obligaron a grabar un video de 45 segundos. Allí dijo su nombre, confirmó que pertenecía al Ejército estadounidense y se identificó como piloto de un Black Hawk. La grabación incluía además una reflexión sobre la muerte de civiles durante el conflicto
El exembajador estadounidense Robert Oakley viajó a Mogadiscio para gestionar su liberación. El 14 de octubre, once días después de la caída del Super Six Four, Durant fue entregado a la Cruz Roja
El regreso y una nueva vida
Al día siguiente fue trasladado a un hospital militar en Alemania. Allí lo esperaba Lorrie, su esposa, y Durant preguntó por su hijo de 14 meses, que se encontraba en Estados Unidos. También pidió una pizza de pepperoni con queso extra, aunque todavía no podía comerla
Durante un tiempo no supo si volvería a pilotar. Se concentró en su recuperación y llegó a entrenarse para una maratón de 42 kilómetros, que completó en tres horas y 37 minutos
Finalmente recibió autorización médica para regresar a los Night Stalkers. Permaneció cinco años más en la unidad y se retiró del Ejército en 2001
La atención pública también se convirtió en parte de su vida. Las imágenes de su cautiverio habían recorrido el mundo y, ese mismo año, su experiencia llegó al cine. En 2003 publicó un libro sobre su carrera y lo ocurrido en Mogadiscio
Más adelante terminó su matrimonio con Lorrie y formó pareja con Lisa, una expiloto del Ejército. Juntos construyeron una familia ensamblada de seis hijos y se instalaron en Alabama
En 2008, Durant fundó una empresa dedicada a la capacitación de tripulaciones y los simuladores de vuelo, que dirigió durante quince años. También participó en política: en 2004 integró el equipo de veteranos de la campaña presidencial de George Bush y en 2022 compitió en las primarias republicanas para el Senado por Alabama, aunque no llegó a la elección general
En 2015 volvió a encontrarse con Suzanne Hofstetter en Washington. Ambos recordaron la primera conversación que habían mantenido durante el cautiverio
Tres décadas después de la caída del Black Hawk, Durant continúa como presidente y CEO de Pinnacle Solutions Inc., una empresa de ingeniería aeroespacial y servicios de entrenamiento militar. También ofrece conferencias en distintos países sobre su experiencia en Somalia y las consecuencias que tuvo aquella misión en su vida