Después de dos décadas viviendo en Canadá, Yael Natra decidió regresar a Israel para votar. La mujer, de 61 años, recorrió casi 6.000 millas desde Toronto hasta Tel Aviv y gastó miles de dólares para participar en la elección del martes

Durante años había considerado que no correspondía votar en un país donde ya no residía. Pero el avance de la extrema derecha y el deterioro de la democracia israelí modificaron su postura

La legislación de Israel exige, en general, que los ciudadanos voten presencialmente dentro del país. Las excepciones son limitadas y alcanzan principalmente a diplomáticos y determinados representantes oficiales en el extranjero

Un regreso impulsado por la disputa política

La elección será la primera desde los ataques encabezados por Hamás en 2023 y las guerras posteriores en la región. También es considerada una de las votaciones más trascendentes de los últimos años y un referéndum sobre la gestión de Netanyahu y el giro de Israel hacia posiciones más duras

Israel cuenta con más de 7,3 millones de votantes registrados. Las encuestas muestran una competencia estrecha y los comicios anteriores se definieron por diferencias reducidas

La organización AID Coalition estima que hasta 67.000 israelíes residentes en otros países viajarán para votar. Cerca de la mitad llegaría desde Estados Unidos; el resto, desde Europa, Canadá, Australia y Nueva Zelanda

No está claro cuánto modificarán el resultado. Sin embargo, muchos israelíes liberales que abandonaron el país en los últimos años se oponen al actual gobierno, especialmente quienes se fueron después del 7 de octubre

La analista Mairav Zonszein sostuvo que quienes viven fuera están más expuestos al aislamiento internacional y a la hostilidad hacia Israel, por lo que podrían votar contra Netanyahu

Votos desde Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido

Varios ciudadanos que planean viajar desde esos países describieron el regreso como una obligación para defender la democracia israelí

Hadar Susskind, de 53 años, viajará con cuatro familiares desde Estados Unidos. Quiere que un nuevo gobierno detenga la expansión de los asentamientos y la violencia de los colonos en Cisjordania, además de permitir la reconstrucción en Gaza

La movilización no se limita a los opositores. La analista política Dahlia Scheindlin advirtió que también regresarán expatriados para respaldar al bloque favorable a Netanyahu

El principal rival de Netanyahu, Gadi Eisenkot, es un dirigente centrista y exjefe del Estado Mayor. Prometió crear una comisión estatal para investigar los ataques del 7 de octubre y la conducta de Israel durante la guerra. También planteó recuperar la relación del país con sus aliados internacionales

Emigración récord y deseo de volver

Natra, que se define como de centro-derecha, había votado por Netanyahu en la década de 1990. Ahora lo responsabiliza por no asumir los fallos que precedieron a los ataques del 7 de octubre y por su respaldo a la comunidad ultraortodoxa

Su hermana Tamar Ichilov, de 57 años, dijo que las acciones de Israel en Gaza y Cisjordania la impulsaron a viajar. Ambas creen que la política del gobierno contribuyó al aumento del antisemitismo

La cantidad de israelíes que se fueron del país alcanzó niveles récord en los últimos años. La tendencia comenzó en 2022 y se intensificó durante las guerras y la crisis política posterior a los ataques de 2023

Eti Wissotzky Cohen, de 44 años, se instaló el año pasado en el Reino Unido con su esposo y sus dos hijos. Regresó para votar por el partido Demócratas, de centroizquierda, y afirmó que espera volver a vivir en Israel algún día, aunque considera difícil hacerlo mientras Netanyahu siga en el poder

Zorik Nitzan, que se mudó a Canadá hace poco más de una década, también viajará para votar. Dijo que percibe la elección como una última oportunidad para derrotar al movimiento de Netanyahu y cambiar el rumbo del país