Miles de personas salieron este sábado a las calles de Madrid para protestar contra la crisis de vivienda y reclamar mayores medidas de protección para los inquilinos
Los manifestantes también pidieron normas contra el fraude y que se prohíban los desalojos cuando no exista una alternativa habitacional para las personas afectadas
El desalojo que impulsó la protesta
La movilización se produjo pocos días después del desalojo de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años que había vivido durante décadas en un departamento del exclusivo barrio de Retiro
Abascal fue trasladada en una camilla desde su vivienda el miércoles. En el lugar, manifestantes y simpatizantes la acompañaron mientras era subida a una ambulancia
El padre de la mujer había alquilado el inmueble en 1956. Tras la muerte de sus padres, Abascal continuó como inquilina, durante un período en el que regía un límite para los alquileres
El edificio cambió de propietario en 2018 y a Abascal le ofrecieron comprar el departamento, pero no pudo afrontar el costo, según la Unión de Inquilinos de Madrid, organizadora de la protesta
Más tarde, el fondo de inversión Urbagestión adquirió la unidad y elevó el alquiler mensual de 500 euros a 2.650 euros. Luego lo redujo a 1.650 euros, una cifra que la mujer tampoco podía pagar con su pensión, de acuerdo con la organización
Los tribunales habían bloqueado tres intentos anteriores de desalojarla
“No logré defender mi casa, pero luché para que otros aprendan a luchar por lo que es suyo”, afirmó Abascal en un video difundido el viernes por la Unión de Inquilinos de Madrid. La grabación fue realizada desde su cama en el hospital después del desalojo
Una oferta de viviendas que no alcanza
El aumento de los costos y la escasez de viviendas están dejando a muchos españoles fuera del mercado, pese al fuerte crecimiento económico del país. Los ingresos no avanzaron al mismo ritmo que los precios
Analistas señalan que el turismo y el crecimiento de la población impulsado por la inmigración aumentaron la presión sobre la limitada oferta habitacional en las ciudades
El Banco de España estimó que el país tenía el año pasado un déficit de unas 550.000 viviendas. Madrid, Barcelona y Valencia concentraban una parte importante de esa faltante
España se encuentra entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos con menor disponibilidad de viviendas públicas en alquiler. Ese segmento representa menos del 2% de la oferta, frente a un promedio del 8% en la Unión Europea
En el pasado, España construyó viviendas con fondos públicos que luego fueron vendidas a propietarios privados, lo que redujo el stock destinado al alquiler social