MADRID. Decenas de miles de personas salieron este sábado a las calles de Madrid y de otras ciudades españolas para exigir respuestas ante la crisis de la vivienda. Las movilizaciones se produjeron después de que el Congreso rechazara dos medidas impulsadas por el gobierno de Pedro Sánchez, en un contexto de presión política para adelantar las elecciones

Desde hace una semana, miles de activistas mantienen un campamento en la céntrica Plaza del Sol. Durante la jornada, los manifestantes confluyeron en la Plaza de Cibeles bajo el lema “Hacia la huelga general”

“Lo que se respira en las calles es una nueva energía que viene de demostrar que ocho días de poder popular son capaces de hacer mucho más que ocho años de gobierno progresista”, afirmó Valeria Racu, vocera del Sindicato de Inquilinas

Adhara Freile, una jardinera de 41 años, sostuvo que el acceso a una vivienda es un derecho. Vive con su pareja en un departamento de Madrid y teme tener que dejarlo el año próximo, cuando venza el contrato, si el alquiler vuelve a aumentar, como ya ocurrió con varios vecinos

Protestas en varias ciudades

También hubo movilizaciones en Palma de Mallorca, Santander, Segovia y Toledo. En Barcelona, la protesta fue suspendida por un temporal

La marcha de Valencia terminó con cinco personas detenidas y nueve agentes con heridas leves. Además, alrededor de 30 manifestantes ingresaron en la Ciudad de las Artes y las Ciencias antes de ser desalojados por la policía

Las demás concentraciones, realizadas en 50 ciudades españolas, se desarrollaron de manera pacífica

En Madrid, el librero Marcos Sainz, de 26 años, contó que antes alquilaba con amigos un departamento de tres habitaciones por 900 euros mensuales. Recientemente se mudó a una vivienda de dos habitaciones por casi 1000 euros

“Me siento privilegiado porque me lo puedo permitir”, dijo Sainz, quien aseguró que continuará protestando hasta que se regule el mercado. “Nos vamos a tener que ir todos de Madrid y me da pena porque yo soy de Madrid”, lamentó

El desalojo que profundizó el reclamo

Las manifestaciones fueron convocadas antes de la votación parlamentaria del viernes y se desarrollaron en medio de una crisis que se intensificó hace unos diez días, tras el desalojo de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que se convirtió en símbolo de las dificultades habitacionales en España

“Vivimos en unas condiciones muy precarias, apretadísimas por un sistema que no nos da unas condiciones dignas para vivir”, explicó Javier, un operario de 31 años. El hombre contó que comparte un piso de 90 metros cuadrados con otras cuatro personas y que llegó a destinar la mitad de su salario al alquiler de una habitación pequeña

El rechazo de los dos decretos con medidas de emergencia volvió a instalar la posibilidad de un adelanto de las elecciones generales, previstas para mediados de 2027. Sánchez se tomó unos días para evaluar la situación y decidir si convoca los comicios

El líder de la oposición de derecha, Alberto Núñez Feijóo, le reclamó que deje de insinuar un adelanto electoral y convoque las elecciones porque, según afirmó, “el país no aguanta más”

Alquileres, oferta y responsabilidades políticas

La falta de viviendas asequibles es uno de los principales problemas sociales de España. Algunos manifestantes responsabilizan a plataformas como Airbnb y a los fondos de inversión por elevar los precios y reducir la oferta disponible para los residentes

Otros cuestionan al gobierno de Sánchez por la escasez de viviendas y por trasladar el costo de la crisis a los propietarios. En medio de esas acusaciones, el malestar atraviesa a distintos sectores

“Esto solo demuestra que somos nosotros, el pueblo, quienes tenemos que adaptarnos a los partidos políticos, y no los políticos a lo que quiere la gente”, afirmó Nando de Angulo, de 26 años, durante la protesta en Madrid