Margaret Hamilton murió el pasado 30 de septiembre a los 90 años. Matemática e informática, dirigió parte del desarrollo del software de vuelo del programa Apolo y fue una figura decisiva en la historia de la exploración espacial

Nacida en Paoli, Indiana, en 1936, se graduó en Matemáticas y se trasladó a Boston en 1959. Comenzó su carrera técnica en el MIT, donde trabajó en algoritmos para la predicción meteorológica junto con Edward Lorenz

Del sistema de defensa al programa Apolo

En 1961 se incorporó al laboratorio Lincoln para trabajar en SAGE, un sistema que detectaba aeronaves enemigas. Allí desarrolló una preocupación central que marcaría toda su trayectoria: la fiabilidad del software

Cuatro años después ingresó al proyecto Apolo como la primera programadora del equipo y también como su primera mujer. En 1968 ya era subdirectora y supervisaba el software del módulo de mando y servicio, dentro de un programa en el que participaban más de 400 personas

Una alarma durante el alunizaje

El momento más recordado de su carrera ocurrió el 20 de julio de 1969. Mientras el módulo lunar Eagle se acercaba al Mar de la Tranquilidad, la computadora emitió la alarma 1202 porque debía atender una carga excesiva de tareas no esenciales

El software desarrollado por el equipo de Hamilton descartó esos procesos secundarios y conservó las funciones críticas de navegación. Esa respuesta permitió que Neil Armstrong y Buzz Aldrin completaran el aterrizaje

La programación defensiva

Una experiencia con Lauren, la hija de Hamilton, también influyó en su trabajo. Durante una visita al laboratorio, la niña activó por accidente el programa de prelanzamiento P01 en un simulador y el sistema dejó de responder

Aunque inicialmente se consideró innecesario añadir protecciones, el astronauta Jim Lovell activó por error el mismo programa durante Apolo 8, en diciembre de 1968. El equipo solucionó el problema desde tierra e incorporó de manera permanente una programación defensiva, diseñada para anticipar errores y reforzar la seguridad

Una profesión con nombre propio

Hamilton también impulsó el uso de la expresión “ingeniería de software”, cuando la programación todavía no era reconocida como una disciplina equiparable a las ingenierías tradicionales

Después de su etapa en Apolo, cofundó Higher Order Software en 1976 y creó Hamilton Technologies en 1986. Recibió el Premio Especial al Logro en el Espacio de la NASA en 2003 y la Medalla Presidencial de la Libertad en 2016