Wendell Berry, escritor, poeta y ensayista nacido en Kentucky, murió a los 92 años en su casa de Port Royal, según confirmó su hija. A lo largo de su obra, defendió la vida en las comunidades agrícolas y puso bajo la lupa los costos del consumo, la velocidad y la ambición material
Su nombre quedó asociado a una visión literaria y ética profundamente ligada a la tierra. En poemas, cuentos, novelas y ensayos, Berry retrató el trabajo manual, la familia, el paso de las estaciones y la fragilidad de un mundo rural que conoció de cerca desde la infancia
Una obra marcada por la vida rural
Nacido y criado en un pueblo agrícola durante la Gran Depresión, Berry vio cómo ese universo se transformaba y se debilitaba con el paso del tiempo. Esa experiencia atravesó su escritura, siempre atenta a la relación entre las personas, la naturaleza y el sentido del trabajo
Publicó más de 40 libros, entre ellos las novelas Nathan Coulter y A Place on Earth, además de la colección A Timbered Choir: The Sabbath Poems 1979-1997. Su producción combinó observación moral, memoria personal y una crítica persistente a la idea de prosperidad como sinónimo de bienestar
Influencias que cruzaron fronteras
La proyección de Berry fue mucho más allá de Kentucky. Su pensamiento influyó en autores, cocineros y activistas vinculados con la alimentación y el ambiente. Entre sus lectores más reconocidos estuvo Michael Pollan, mientras que Alice Waters lo señaló como uno de sus autores preferidos y escribió una introducción para uno de sus ensayos sobre la comida
Su legado quedó unido a una idea central: vivir con menos ruido, más atención y una relación más consciente con el mundo que nos sostiene