La gestante que llevaba al hijo de una pareja de California dio a luz este miércoles en Texas, un día después de que una jueza de Dallas dispusiera que el recién nacido recibiera tratamiento para sostener su vida. El bebé estaba bajo atención estabilizadora y tenía programada una cirugía en un hospital texano, según el abogado de la mujer

El caso involucra a McKenna West, quien dijo haber sido presionada para interrumpir el embarazo después de que al feto se le diagnosticara síndrome de hipoplasia del corazón izquierdo, una afección cardíaca grave. La disputa escaló hasta sumar respaldo de sectores antiaborto y de dirigentes republicanos, entre ellos el fiscal general de Texas, Ken Paxton

La pareja, Omar Ahmed y Nausheen Gilkar, negó en presentaciones judiciales que hubiera querido rechazar una operación una vez nacido el niño. Su abogado sostuvo que el bebé estaba recibiendo atención médica y acusó a West y a Paxton de convertir una tragedia familiar en una disputa política

Una afección cardíaca grave

El síndrome de hipoplasia del corazón izquierdo afecta el lado izquierdo del corazón e impide un flujo sanguíneo normal. Sin tratamiento, puede provocar problemas respiratorios, pulso débil y coloración azulada o grisácea en la piel

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, suele requerir varias cirugías complejas y, aun así, puede necesitar nuevas intervenciones o incluso un trasplante

En este tipo de conflictos, los contratos de gestación suelen incluir acuerdos sobre atención médica y decisiones durante el embarazo, pero especialistas en derecho reproductivo advierten que esas cláusulas no siempre son exigibles ante un tribunal. En Texas, los padres tienen facultades para decidir sobre la atención médica, aunque los jueces conservan amplias atribuciones para intervenir si entienden que está en juego el interés superior del niño

Los abogados de West sostienen que la pareja intentó empujarla durante semanas a buscar un aborto tras conocer el diagnóstico. Por su parte, Ahmed afirmó ante la justicia que esa no fue ni es su postura y que, desde que West se trasladó a Texas, buscaron hablar con los médicos para tomar decisiones informadas sobre la salud de su hijo

West no pudo ver ni tener en brazos al bebé debido a una orden de restricción temporal dictada a pedido de la pareja, según su abogado