Al menos 480 personas murieron tras el colapso de un glaciar que provocó inundaciones en la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma china del Tíbet. La policía nepalí confirmó 477 fallecidos en su territorio y las autoridades chinas reportaron otros tres decesos

Más de 1.400 personas siguen desaparecidas, entre ellas cientos de extranjeros y peregrinos. La avalancha de agua, lodo y escombros arrasó comunidades enteras, destruyó edificios y puentes, y obligó al desplazamiento de cientos de familias en la región del Himalaya

Búsqueda en terreno devastado

Equipos de rescate y helicópteros militares continuaron las tareas de búsqueda a lo largo de la frontera montañosa. El gobierno nepalí movilizó a más de 30.000 efectivos de seguridad y el Ejército rescató a más de 100 personas por vía aérea

Las autoridades informaron además que más de 35 puentes y 40 kilómetros de carretera quedaron destruidos o dañados, lo que complica el acceso a las zonas afectadas. Decenas de heridos fueron trasladados a Katmandú y se hallaron cadáveres río abajo, en el distrito de Chitwan

Alarma por nuevos desbordes

En el lado chino, un alud de lodo destruyó un edificio portuario y un aparcamiento de autobuses en el paso fronterizo de Gyirong. Las carreteras de acceso también sufrieron daños y persiste el riesgo de nuevos deslizamientos por las lluvias

Las autoridades advirtieron sobre el peligro de desbordamiento de un lago recién formado en la confluencia de dos ríos, con millones de metros cúbicos de agua acumulados y posibilidad de un aumento adicional en los próximos días

Una emergencia regional

Entre los desaparecidos figuran ciudadanos de al menos 30 países. Muchos realizaban peregrinaciones al monte Kailash, en el Tíbet. Las autoridades de Nepal, China, India y Estados Unidos mantienen operativos de localización mientras se evalúa el alcance total de la tragedia

La región del Himalaya es especialmente vulnerable a este tipo de eventos, que se han vuelto más frecuentes por el cambio climático. El nivel del río Trishuli llegó a subir varios metros en apenas media hora tras la avalancha glaciar