Nicole Kidman, de 59 años, consolidó un cambio de look que no pasó desapercibido: un flequillo largo, texturizado y con caída suave que terminó convirtiéndose en una marca personal. Su apuesta reactivó el interés por un estilo que combina frescura, sofisticación y un aire natural
Se trata del flequillo cortina, una versión que se abre apenas en el centro y enmarca el rostro sin endurecerlo. La clave está en su estructura liviana, con puntas desfiladas y un largo que acompaña los pómulos o roza las pestañas, logrando un efecto favorecedor y sutil
Un look que suaviza y ilumina
Este tipo de flequillo ayuda a equilibrar las facciones y aporta dimensión al peinado sin exigir un cambio radical en el resto del cabello. En el caso de Kidman, el rubio multitonal suma profundidad al conjunto, con matices cálidos y fríos que refuerzan el movimiento del corte
La misma base puede adaptarse a distintos contextos. Con secado y volumen controlado en la raíz, el flequillo toma un aire más pulido y elegante; con una terminación más relajada, mantiene un resultado natural para el día a día
Por qué funciona en tantos rostros
El flequillo cortina favorece especialmente a los rostros ovalados o en forma de corazón, aunque también puede ajustarse a caras redondas o mandíbulas marcadas si se alargan los laterales y se trabaja el desfilado con precisión
Su mayor ventaja es la versatilidad: aporta definición sin cubrir por completo la frente, enmarca el rostro y permite conservar largo y densidad en la melena
Mantenimiento y acabado
Para sostener la forma, el corte necesita retoques periódicos, idealmente cada cuatro a seis semanas. En el peinado cotidiano, un spray texturizador liviano o un cepillo cilíndrico ayudan a conservar la caída y el movimiento
El resultado es un estilo moderno, adaptable y fácil de llevar, con el equilibrio justo entre naturalidad y refinamiento