EVANSTON, Illinois. Northwestern inauguró su renovado estadio Ryan Field antes del partido de fútbol americano frente a Penn State, en una jornada marcada por un espectáculo de luces, fuegos artificiales y llamas mientras los Wildcats salían al campo

El primer touchdown del nuevo recinto fue anotado por Aidan Chiles, quien consiguió una carrera de dos yardas cuando faltaban 5 minutos y 7 segundos para el final del primer cuarto. La jugada puso a Northwestern en ventaja por 10-0

Un estadio identificado con Northwestern

Eva Liu y Angie Lee, estudiantes de tercer año de la universidad, destacaron la fuerte presencia del color púrpura en las instalaciones. Para Liu, el diseño transmite de inmediato el espíritu de la institución y diferencia al estadio de otros espacios deportivos o de conciertos

“Todo es muy púrpura”, señaló Liu, estudiante de neurociencia y cine. Lee, oriunda de Taiwán y estudiante de ingeniería química, consideró que la magnitud del estadio justifica el gasto realizado, pese a las críticas que había escuchado por el costo del proyecto

Menor capacidad, mayor impacto acústico

El nuevo Ryan Field fue levantado en el mismo lugar que ocupaba el estadio anterior. Tiene capacidad para 35.000 espectadores, más de 12.000 menos que su antecesor, y es el recinto con menor aforo de la conferencia Big Ten

El partido inaugural coincidió con el centenario de la apertura del primer Northwestern Stadium. El estadio cuenta con una cubierta diseñada para concentrar el ruido y la iluminación sobre el campo, además de tecnología avanzada, nuevos marcadores y puestos gastronómicos con productos de restaurantes locales

McKenna Bentley, de 28 años, afirmó que el lugar parece más grande que el anterior pese a tener menos asientos. También resaltó el nivel de ruido, que atribuyó en parte al diseño de la cubierta

El aporte de la familia Ryan

Los exalumnos Shirley y Pat Ryan, junto con su familia, donaron 480 millones de dólares para contribuir a la construcción del estadio y financiar otros proyectos. Una estatua de Pat Ryan fue instalada en uno de los pasillos de acceso, y la universidad rindió homenaje a la familia antes del comienzo del encuentro

La apertura puso fin a más de dos años en los que Northwestern disputó sus partidos como local en un recinto temporal junto al lago y en Wrigley Field, en Chicago. La universidad había iniciado las obras del nuevo estadio en junio de 2024

Luke Bentley, cuyo padre jugó para Northwestern, destacó la transformación del programa y el entusiasmo familiar por ver concretado el proyecto, aunque su padre no pudo asistir al debut porque debía cumplir funciones como entrenador asistente de un equipo de secundaria