La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, firmó un paquete de tres leyes orientado a reforzar la seguridad de niños y adolescentes en internet, ampliar la responsabilidad de las empresas tecnológicas y frenar prácticas de diseño que pueden incentivar el uso compulsivo de las redes sociales

La iniciativa se enmarca en su agenda de seguridad en línea para menores e incluye la adopción estatal del New Jersey Age-Appropriate Design Code, además de la creación de un centro académico dedicado a estudiar el impacto de estas plataformas

Más límites para el diseño de las plataformas

Una de las normas obliga a ciertos proveedores de servicios en línea a diseñar sus productos teniendo en cuenta la seguridad y el bienestar de los menores. También fija límites sobre la información que pueden recopilar y conservar, y suma resguardos para algunas interacciones entre usuarios menores y adultos

La ley establece, además, que las configuraciones de privacidad más altas deberán venir activadas por defecto para los niños. También incorpora restricciones a funciones que buscan mantenerlos conectados durante más tiempo, junto con herramientas para que padres e hijos controlen algunos aspectos de la experiencia digital, incluidas recomendaciones algorítmicas y formas de interacción

Un centro para estudiar el impacto de las redes

La segunda ley crea un Social Media Research Center en una institución pública de educación superior de cuatro años del estado. El proyecto cuenta con 500.000 dólares en el presupuesto del año fiscal 2027 y tendrá como misión analizar los efectos del uso de redes sociales y elaborar recomendaciones para autoridades, familias, educadores y comunidades

La oficina estatal de educación superior ya abrió el proceso para recibir propuestas de las instituciones interesadas en alojar el centro. La expectativa oficial es que pueda empezar a trabajar durante este otoño

Advertencias y uso adictivo

La tercera norma ordena a ese centro investigar si las etiquetas de advertencia y los avisos obligatorios pueden ayudar a reducir conductas adictivas asociadas al uso de redes sociales entre menores de edad

Ese estudio deberá concluir con un informe final en un plazo de 18 meses. A partir de sus resultados, el centro también respaldará eventuales medidas regulatorias del departamento estatal de salud para desalentar y reducir esos patrones de uso

Sherrill defendió la medida como una respuesta a los efectos que las plataformas pueden tener sobre los chicos y remarcó que, a su entender, la protección infantil debe prevalecer sobre los incentivos comerciales de las compañías tecnológicas