La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, puso en marcha una ley que reduce el margen de acción de las fuerzas policiales locales en operativos de control migratorio civil y corta la colaboración con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)

Prioridad en delitos graves

La norma, integrada en un paquete legislativo firmado el 27 de mayo, impide que los gobiernos locales mantengan acuerdos bajo el programa 287(g), que habilita a agencias estatales y municipales a cooperar con tareas migratorias federales

En una conferencia de prensa en Albany, Hochul defendió que los recursos de seguridad deben concentrarse en combatir el narcotráfico, el tráfico de armas y otras redes criminales. También rechazó que la policía local participe en operativos migratorios de carácter civil

Límites a la cooperación migratoria

Según la mandataria, los agentes federales deben actuar por su cuenta cuando el caso sea exclusivamente migratorio y no impliquen delitos reales. La administración estatal informó además que 12 agencias tenían acuerdos 287(g) y que fueron notificadas para finalizarlos antes del 25 de agosto

La legislación también restringe el uso de ciertos recursos e instalaciones locales para alojar a personas detenidas por infracciones migratorias

La colaboración seguirá en causas penales

La nueva norma no bloquea el trabajo conjunto entre autoridades estatales, municipales y federales cuando exista una investigación penal. El esquema establece que, si una persona es acusada de un delito, primero debe atravesar el proceso judicial correspondiente

Solo después de una condena y del cumplimiento de la pena, las autoridades de Nueva York podrán coordinar con el ICE una eventual deportación, cuando corresponda. Hochul sostuvo que anticipar esa medida dejaría sin respuesta a las víctimas y podría devolver a esas personas a la calle en poco tiempo

Advertencia a las fuerzas locales

La gobernadora también subrayó que la confianza entre la policía y la comunidad es clave para la seguridad. Advirtió que, si los residentes temen denunciar delitos o declarar como testigos por posibles consecuencias migratorias, las investigaciones pueden debilitarse

La aplicación de la ley quedó bajo la supervisión de la Fiscalía General de Nueva York. Su Oficina de Apoyo a Inmigrantes podrá revisar documentación, entrevistar testigos e iniciar demandas civiles si detecta incumplimientos. Hochul fue tajante: cualquier departamento de policía u oficina del sheriff que ignore la norma o mantenga acuerdos con el ICE enfrentará acciones legales