Más de 20 estados, encabezados por autoridades demócratas, presentaron una nueva demanda para frenar la orden ejecutiva de Donald Trump que busca imponer restricciones al voto por correo en la antesala de las elecciones de mitad de mandato de 2026
La disputa enfrenta a fiscales generales estatales con el gobierno federal y pone en el centro la validez de cambios normativos que, según los demandantes, podrían afectar el acceso al sufragio de millones de personas
Una regla de aplicación inmediata
La administración Trump difundió el viernes pasado una norma que modifica la distribución de papeletas a través del Servicio Postal de Estados Unidos. Entre sus exigencias, obliga a los estados a obtener aprobación federal para el diseño de los sobres de votación y a entregar un listado detallado de los ciudadanos habilitados para recibir el material
Las autoridades estatales sostienen que esas condiciones no pueden cumplirse a tiempo. Las primeras papeletas deben enviarse la próxima semana, por lo que consideran que la medida llegó demasiado tarde y entorpece la organización electoral
La ofensiva judicial se amplía
La coalición está encabezada por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, y cuenta con la participación de otros fiscales generales demócratas. También se sumaron organizaciones civiles, entre ellas la Liga de Mujeres Votantes
Desde la Casa Blanca defendieron la iniciativa como una acción de seguridad para proteger las papeletas. El Servicio Postal, en tanto, evitó hacer comentarios por tratarse de un caso bajo revisión judicial
Un conflicto con frentes abiertos
La demanda fue presentada el miércoles 26 de agosto de 2026, después de que la Corte Suprema rechazara una impugnación previa por considerarla prematura. Ese fallo no resolvió la legalidad de la orden ejecutiva, por lo que el caso sigue abierto en tribunales inferiores
Hay procesos paralelos en Washington y Boston. En esa última ciudad, una jueza federal ya bloqueó la aplicación de las restricciones, y el gobierno intenta revertir esa decisión
El trasfondo político
Trump mantiene desde 2020 una postura crítica contra el voto por correo, al que vincula con su derrota electoral de ese año. Organizaciones de derechos civiles sostienen que las restricciones impactan con mayor fuerza en los votantes demócratas, que usan esta modalidad con más frecuencia
El presidente también ha impulsado otras iniciativas para reforzar el control republicano sobre las reglas electorales, incluidas exigencias de prueba de ciudadanía para votar, aunque varias de esas propuestas siguen sin avanzar en el Senado
Lo que viene
Los tribunales federales deberán definir si la nueva demanda sigue su curso y si permanecen vigentes las medidas que frenan la norma. Una resolución podría llegar en los días previos al envío masivo de papeletas
Mientras tanto, la incertidumbre sobre el alcance de la orden ejecutiva sigue marcando el inicio del proceso electoral