Nueve exfuncionarios del FBI presentaron el jueves una demanda ante un tribunal federal de Washington para recuperar sus puestos. Afirman que sus despidos fueron ilegales y respondieron a una represalia política

Los demandantes habían trabajado en la investigación sobre los documentos clasificados que Trump llevó a su residencia de Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida. Según la presentación judicial, no se ofrecieron voluntariamente para esa tarea: fueron asignados por sus funciones en equipos especializados de contrainteligencia y contraespionaje

La demanda sostiene que los despidos se produjeron en febrero y que no estuvieron precedidos por una investigación interna, un proceso disciplinario, una notificación formal, una audiencia ni una posibilidad de apelación

La investigación sobre Mar-a-Lago

El expediente repasa las acusaciones formuladas contra Trump por la retención de decenas de documentos clasificados en su propiedad de Florida. También describe el supuesto acceso de personas no autorizadas a algunos documentos y los esfuerzos para impedir que fueran devueltos

La investigación desembocó en un registro del FBI en Mar-a-Lago en 2022, durante el cual se recuperaron documentos clasificados. Más tarde, un tribunal federal de Florida acusó a Trump de decenas de delitos graves

Trump negó haber cometido irregularidades. El caso fue desestimado en 2024 por la jueza Aileen Cannon, quien concluyó que Jack Smith, el fiscal especial que presentó los cargos, había sido designado ilegalmente por el Departamento de Justicia de la administración de Joe Biden

La acusación de represalias

Los abogados de los exfuncionarios sostienen que su destino quedó decidido antes de los despidos y que las expulsiones formaron parte de una campaña de represalias iniciada después del regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025

La demanda también afirma que, poco después de la investidura, un alto funcionario del Departamento de Justicia pidió al FBI una lista de empleados que habían participado en investigaciones relacionadas con Trump. El entonces director interino, Brian Driscoll, se resistió a entregar esa información

Con el tiempo, el FBI y el Departamento de Justicia despidieron a grupos de empleados vinculados con esas investigaciones. Los abogados aseguran que las medidas se adoptaron sin las garantías que, según ellos, exige la ley

Kash Patel, actual director del FBI, ha dicho ante el Congreso que los empleados despedidos habían utilizado la institución con fines políticos. Los demandantes rechazan esa acusación y destacan que, en conjunto, acumulan más de un siglo de servicio profesional, con participación en respuestas al atentado del maratón de Boston, rescates de rehenes y la investigación del intento de asesinato de Trump en Butler, Pensilvania, en 2024

La demanda pide la reincorporación de los nueve empleados, el pago de los salarios no percibidos y una declaración judicial que establezca que los despidos fueron ilegales