Oklahoma derrotó 27-24 a Texas en el clásico de Red River y provocó la primera derrota de los Longhorns en la temporada. El resultado también despejó una certeza: Texas ya no ocupará el primer lugar en la próxima clasificación nacional
Arch Manning lanzó tres pases de touchdown, pero sus dos intercepciones en el último cuarto resultaron decisivas para los Sooners
Dos pérdidas que cambiaron el partido
La primera intercepción terminó en una devolución de 42 yardas para touchdown de Peyton Bowen. Esa jugada puso a Oklahoma al frente por 24-17 y le permitió tomar el control del encuentro
La segunda llegó en los últimos 30 segundos, cuando Texas intentaba acercarse a rango de gol de campo. La presión sobre Manning forzó un lanzamiento hacia la banda y Courtland Guillory se quedó con el balón
“Tenemos que hacer un mejor trabajo, especialmente yo, para no perder el control del balón”, reconoció Manning. “Creo que esta noche nos vencimos a nosotros mismos muchas veces”
Errores de equipos especiales y penalizaciones
Texas también sufrió un touchdown tras un despeje bloqueado que terminó dentro de su propia zona de anotación. Además, varias penalizaciones defensivas ayudaron a Oklahoma a construir su única anotación ofensiva
Una intercepción de Bo Mascoe fue anulada después de que Rasheem Biles recibiera una sanción por golpear en la cabeza al receptor Isaiah Sategna III tras el lanzamiento. Cinco jugadas más tarde, Kade Phillips fue penalizado por interferencia en la zona de anotación y Oklahoma consiguió el touchdown
“Mi frustración con las penalizaciones es exactamente esa: estoy frustrado”, afirmó el entrenador de Texas, Steve Sarkisian. “Estamos trabajando en ello, pero claramente todavía no es suficiente”
Texas perdió impulso después de subir al número uno
Los Longhorns habían alcanzado el primer puesto tras remontar y vencer 24-23 a Ohio State. Sin embargo, sus actuaciones ofensivas posteriores fueron poco convincentes frente a UTSA, al que derrotaron 30-6, y Tennessee, al que superaron 20-17
A pesar de esas dudas, Texas había incrementado sus votos para ocupar el primer lugar después de cada triunfo. La derrota ante Oklahoma terminará con esa tendencia
El resultado dejó a los Sooners con un registro de 5-3 ante rivales clasificados en una serie disputada 122 veces. También repitió una particularidad reciente: por segundo año consecutivo, un equipo con dos derrotas le propinó a su rival su primera caída. En la temporada anterior, Texas había vencido a Oklahoma cuando los Longhorns no estaban clasificados y los Sooners ocupaban el sexto lugar
Sarkisian asume las decisiones del cierre
Con dos minutos por jugar, Sarkisian optó por intentar un gol de campo de 53 yardas con Gianni Spetic en lugar de buscar el primero y diez en cuarta oportunidad y dos yardas. El entrenador explicó que no estaba completamente convencido por ninguna alternativa y que también consideró las detenciones defensivas previas de Oklahoma en situaciones cortas
Texas consiguió después forzar el séptimo despeje consecutivo de Oklahoma, la misma cantidad que había logrado la defensa local. Pero Manning recibió presión inmediata en la siguiente serie y lanzó la intercepción definitiva
Sarkisian consideró que su mariscal probablemente querría recuperar el pase que terminó en el pick-six, aunque destacó su desempeño general y sus momentos de precisión
“Arch compitió al máximo y realizó jugadas extraordinarias”, dijo el entrenador. “Tenemos que correr mejor el balón para que no todo dependa de él cuando deba lanzar”
“El espíritu competitivo es lo que me da confianza”, añadió Sarkisian. “Nos levantaremos”