Once organizaciones democráticas y opositoras de Nicaragua rechazaron este viernes la reforma parcial a la Constitución aprobada en primera legislatura el 1 de septiembre y publicada al día siguiente. En un pronunciamiento conjunto, sostuvieron que la medida representa una nueva ruptura del orden constitucional

El texto fue dirigido a la población nicaragüense, a los países de la Organización de Estados Americanos (OEA), a Naciones Unidas y a organismos de derechos humanos. Según los firmantes, el trámite legislativo no fue un acto jurídico válido ni un ejercicio legítimo de reforma del Estado

Denuncia de concentración del poder

Las agrupaciones afirmaron que la modificación fortalece la concentración del poder y busca dejar fuera a sectores opositores. También consideraron que la decisión apunta a sepultar el principio de soberanía popular e institucionalizar prácticas represivas

Los firmantes cuestionaron que la Asamblea Nacional aprobara el texto con rapidez, por unanimidad y sin escrutinio ciudadano, a partir de una propuesta elaborada de manera reservada. También criticaron el proceso de consulta, al que acusaron de haber sido limitado a operadores oficiales, familiares, mandos del Ejército y la Policía Nacional, además de estructuras partidarias

Para los grupos opositores, esa modalidad vació de contenido democrático una consulta sobre cambios constitucionales. También rechazaron la validación de la figura de la copresidencia, al sostener que no tiene respaldo en la voluntad popular

Otro de los puntos centrales del pronunciamiento fue la ampliación a siete años de los períodos de la copresidencia, las diputaciones, las alcaldías, las magistraturas estatales y los mandos militares. A juicio de las organizaciones, esa estructura elimina contrapesos institucionales y debilita el control entre los poderes del Estado

El comunicado también advirtió que la reforma restringe la posibilidad de que la ciudadanía elija periódicamente a sus gobernantes y agrava la persecución política contra la oposición organizada. Además, vinculó estos cambios con una serie de desviaciones del orden democrático y con la falta de competencia política genuina en elecciones que, según señalaron, fueron consideradas fraudulentas por la OEA y por la comunidad internacional

Las once organizaciones llamaron a gobiernos y organismos multilaterales a desconocer la reforma, declarar su ineficacia jurídica y mantener el respaldo a los nicaragüenses. También reclamaron la restitución de la democracia, el Estado de derecho, las libertades públicas, los derechos humanos y el derecho a elegir y ser elegido

El pronunciamiento fue firmado por Ciudadanos por la Libertad Exilio, Ruta del Cambio, Unamos, Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), Avanza, Asamblea Nicaragüense por la Democracia (AND), Concertación Democrática Nicaragüense Monteverde, Gran Confederación Opositora Nicaragüense, Mesa Todos Somos Nicaragua, Plataforma de Unidad por la Democracia (PUDE) y Unidad Nacional