The Washington Post fue obligado a reincorporar a la columnista Karen Attiah, despedida después de publicar comentarios en redes sociales tras el asesinato del activista conservador estadounidense Charlie Kirk
Kirk fue asesinado a tiros en septiembre de 2025 en una universidad de Utah. Su muerte provocó muestras de duelo entre sectores conservadores y reacciones de Trump contra la "izquierda radical"
En ese contexto, Attiah dijo que no expresaría tristeza por la muerte del activista y difundió viejas declaraciones racistas de Kirk sobre las mujeres negras. Luego fue cesanteada
El diario sostuvo que había incurrido en "falta grave" y que había violado sus normas sobre redes sociales. Sin embargo, una árbitra ordenó su reintegro y el pago de los salarios adeudados
La resolución concluyó que el periódico "no tenía una causa buena y suficiente" para despedirla
Attiah afirmó en X que estaba "feliz" con el fallo y aseguró que la habían obligado a irse por "decir la verdad". El diario dijo que respetaba el proceso de arbitraje, aunque evitó hacer más comentarios
Attiah trabajó 11 años en el periódico. Después de su despido, señaló que era la "última columnista de opinión negra a tiempo completo" en la redacción
Desde 2013, cuando Jeff Bezos compró The Washington Post, la sección de opinión viró hacia una línea más centrada en las "libertades personales y los mercados libres", de acuerdo con directrices internas