Las fuerzas de seguridad de Pakistán mataron a cinco milicianos y liberaron a 23 rehenes durante una operación en las cercanías de Kalat, en la provincia de Baluchistán, en el suroeste del país

Según las autoridades, los insurgentes habían instalado un puesto de control ilegal entre la noche del viernes y la madrugada del sábado. Allí detenían vehículos con el objetivo de secuestrar personas, exigir rescates, extorsionar dinero y apropiarse de automóviles

El ejército identificó a los milicianos abatidos como integrantes de “Fitna al-Hindustan”, denominación utilizada por el gobierno pakistaní para referirse al ilegalizado Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA) y a otros grupos separatistas activos en la provincia

Las autoridades pakistaníes sostienen que esos grupos buscan la independencia de Baluchistán y cuentan con respaldo de India. Nueva Delhi ha negado previamente las acusaciones de apoyar la insurgencia en Pakistán

Durante el operativo fueron recuperados seis camiones, tres autobuses y dos automóviles, además de armas, municiones y explosivos. No se informaron bajas entre los integrantes de las fuerzas de seguridad ni entre los rehenes

Las tropas continuaban registrando el área en busca de posibles milicianos que permanecieran en la zona

Una insurgencia que continúa en el suroeste

La operación se produjo poco más de una semana después de que el ministro principal de Baluchistán, Sarfraz Bugti, descartara negociar con los insurgentes y afirmara que las acciones de seguridad seguirían hasta eliminar la militancia de la provincia

Los grupos insurgentes suelen recurrir a controles de carretera ilegales para secuestrar personas y exigir rescates. El mes pasado, según las autoridades, 18 agentes de policía fueron asesinados después de ser capturados

El primer ministro Shehbaz Sharif felicitó a las fuerzas de seguridad y aseguró que continuarían las operaciones antiterroristas. También prometió combatir lo que definió como terrorismo patrocinado desde el extranjero

Baluchistán enfrenta desde hace años una insurgencia de distintos grupos separatistas, entre ellos el BLA, que reclaman la independencia del gobierno central con sede en Islamabad. Sus ataques se dirigen principalmente contra las fuerzas de seguridad y contra personas de Punyab que viajan a la provincia por motivos laborales o comerciales

Aunque el gobierno pakistaní afirma que la insurgencia ha sido contenida, la violencia continúa en distintos puntos de Baluchistán