La salida de Carolina Soto de la presidencia ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) generó reacciones en el ámbito político. Entre ellas, la de Paloma Valencia, quien expresó su inconformidad por la decisión y resaltó la trayectoria de la economista en cargos de alto nivel
Un técnico que despertó respaldo
Valencia señaló que Soto no arrastra cuestionamientos de carácter político o ético y la definió como una profesional con una hoja de vida sólida. También recordó su paso por el Banco de la República, donde, a su juicio, dejó en evidencia su capacidad técnica y se convirtió en un referente para otras mujeres
La exsenadora insistió en que le entristeció su renuncia anterior al Banco de la República y dijo que lamenta que el país no pueda contar con una mujer de ese al frente de un gremio tan relevante para la infraestructura
Una decisión tomada en medio de tensión interna
La controversia alrededor de la CCI se profundizó luego de que la junta directiva revocara el nombramiento de Soto apenas horas después de anunciarlo. La elección había contado con ocho votos a favor y cuatro en contra, y terminó por abrir una discusión interna sobre el mecanismo de selección y sus efectos en la cohesión del gremio
Más tarde, Soto comunicó que declinaba el cargo. En su carta, dejó claro que la oposición a su nombramiento fue determinante para su decisión y subrayó que el sector necesita coordinar su trabajo con el Estado, incluyendo al gobierno nacional, las entidades territoriales y las empresas públicas
El debate sobre el liderazgo del sector
En su mensaje, la economista también hizo énfasis en la independencia de las decisiones del sector privado y en el respeto que debe recibir por parte del gobierno. Con su salida, la CCI queda ahora a la espera de una nueva definición para su presidencia ejecutiva, en medio de divisiones internas y cuestionamientos sobre la interlocución del gremio con el Ejecutivo