La psicóloga y escritora chilena Pilar Sordo sostuvo que el modo en que las personas se comunican influye directamente en la estabilidad emocional y en la calidad de sus vínculos

Según su análisis, el uso de un vocabulario cada vez más limitado dificulta expresar con precisión aquello que ocurre en el interior de cada persona. También advirtió que reemplazar palabras por emoticones puede restarle profundidad al intercambio

Menos paciencia, conversaciones más superficiales

Sordo señaló que la falta de paciencia afecta a quienes participan de una conversación: mientras uno intenta explicar lo que siente, el otro puede no estar dispuesto a escuchar el tiempo necesario

Para que exista un diálogo genuino, explicó, ambas personas deben sentirse escuchadas y aceptar que lo que dicen puede transformarlas. De lo contrario, la conversación corre el riesgo de convertirse en una sucesión de monólogos

La forma de hablarse también construye la mirada sobre el mundo

La psicóloga indicó que investigó durante ocho años la relación entre el diálogo interno, el amor propio y la percepción de la realidad

De acuerdo con sus conclusiones, la manera en que cada individuo se habla a sí mismo influye en la confianza que proyecta, en sus relaciones y en la forma de atravesar los duelos

Ese diálogo interno también interviene en la definición del propósito de vida y en la posibilidad de expresar las emociones. Una autopercepción positiva, planteó, puede modificar la forma de interpretar el entorno

La incomodidad como punto de partida para cambiar

Sordo cuestionó la presión social por sostener una felicidad permanente. En ese marco, planteó que la incomodidad puede ser una señal necesaria para revisar decisiones, prioridades y formas de vincularse

La especialista consideró que el malestar que aparece al reconocer la necesidad de un cambio suele ser difícil de aceptar. Sin embargo, lo vinculó con el crecimiento personal

También defendió la posibilidad de cambiar de opinión, cometer errores y alejarse de los espacios en los que una persona no encuentra bienestar