La etapa final de Gran Hermano Generación Dorada atraviesa un clima cada vez más tenso. Con la casa reducida a un grupo de mujeres, las alianzas que sostenían la convivencia empezaron a romperse y el enfrentamiento entre Jennifer “Pincoya” Galvarini y Yisela “Yipio” Pintos quedó al descubierto en una dinámica grupal

El conflicto se desató cuando las participantes debían señalar quién no merecía llegar a la final. Pincoya tomó la palabra y defendió su lugar en el juego con dureza, al tiempo que acusó de traición a su compañera. Yipio intentó responder, pero la discusión subió de tono rápidamente con interrupciones, reproches y acusaciones cruzadas sobre lealtades pasadas dentro de la casa

Durante el intercambio, Pintos le recordó a Pincoya que había perdonado actitudes de otras jugadoras que luego también cuestionó, y le reprochó medir con criterios distintos según la situación. La discusión incluyó alusiones a viejos episodios de convivencia y terminó con ambas completamente enfrentadas en el living

En el tramo final del cruce, Yipio dejó claro que quería verla salir del reality, mientras Pincoya respondió que no pensaba irse. La tensión no quedó ahí: después de la pelea, la chilena fue a la sala de streaming y amplió su descargo frente a cámaras

Allí vinculó el conflicto con la videollamada que días antes había recibido Yipio para ver a su familia y pidió el mismo beneficio para ella. Aseguró que también está en placa y que necesita hablar con su hijo y con su marido antes de abandonar la competencia

Pincoya incluso sugirió que la producción podría estar favoreciendo a su rival para sostenerla en el juego. Luego cerró su reclamo con una frase que volvió a poner el foco en su posible salida y en el deseo de despedirse de los suyos antes de dejar la casa