Mauricio Pochettino le restó importancia personal a la rivalidad entre Estados Unidos y México, que se enfrentarán el sábado en Glendale, Arizona. El entrenador argentino también resaltó el futuro de Rafael Márquez al frente de la selección mexicana
El encuentro será el tercero de Pochettino contra México desde que asumió como seleccionador estadounidense. En los dos partidos anteriores, su equipo sufrió derrotas y todavía busca su primer triunfo en el principal clásico de la Concacaf
Una rivalidad condicionada por la cercanía
Pochettino reconoció que comprende la rivalidad por la vecindad y los vínculos entre ambos países, aunque aseguró que no la vive de manera especial. Comparó la situación con los cruces entre Argentina, Uruguay y Brasil
Estados Unidos perdió en 2025 la final de la Copa Oro frente a México, que en ese momento era dirigido por Javier Aguirre. Sin embargo, el técnico afirmó que afronta ese duelo del mismo modo que cualquier otro partido internacional, ya sea contra Canadá, Chile, Perú, Argentina, Brasil, España o Inglaterra
El respaldo a Rafael Márquez
El partido también representará una nueva prueba para la etapa inicial de Rafael Márquez como entrenador del Tri. Pochettino recordó los enfrentamientos que ambos protagonizaron en el fútbol español, cuando él jugaba en Espanyol y el mexicano defendía al Barcelona
El argentino describió a Márquez como un futbolista excepcional y consideró que cuenta con los elementos necesarios para convertirse en un gran entrenador. Según Pochettino, su conocimiento del juego está fuera de discusión y solo necesita tiempo para demostrar todo su potencial
La elección de los futbolistas con doble nacionalidad
Pochettino también negó que exista una disputa entre Estados Unidos y México por los jugadores con doble nacionalidad. A su entender, cada futbolista debe decidir según sus preferencias y convicciones
El técnico remarcó que para Estados Unidos lo esencial es que los jugadores quieran representar al país y no que su doble nacionalidad les otorgue un privilegio