Los estornudos frecuentes suelen preocupar a los dueños de perros, que pueden asociarlos con resfríos o problemas respiratorios. Sin embargo, en determinadas situaciones, este comportamiento puede estar relacionado con el bienestar emocional

El adiestrador canino Tony Silvestre explica que algunos perros estornudan mientras juegan, reciben caricias o descansan en un ambiente tranquilo. También pueden hacerlo antes de una actividad que esperan con entusiasmo, como salir a pasear

Un reflejo asociado a la excitación

Según esta explicación, la emoción activa una reacción física que ayuda al animal a liberar presión de aire y recuperar una respiración cómoda durante momentos de alta excitación

Para interpretar el estornudo, es importante observar el comportamiento general. Una mirada tranquila, el movimiento fluido de la cola y una postura relajada pueden indicar comodidad y alegría

Las señales que conviene observar

La posición natural de las orejas, la actitud juguetona, la curiosidad ante olores y sonidos y la interacción calmada con otros perros también forman parte del lenguaje corporal del animal. Mostrar la panza al recostarse boca arriba puede expresar confianza, mientras que una respiración estable durante el reposo es un indicador de bienestar físico

El estornudo también puede producirse por causas externas, como la entrada de agua en las fosas nasales después de nadar o beber

Cuándo consultar al veterinario

La situación requiere mayor atención cuando los estornudos son constantes y aparecen junto con falta de apetito, decaimiento o fatiga. Si no existe una relación clara con el juego o la emoción, una consulta veterinaria permite descartar una patología respiratoria

Observar el contexto y el conjunto de señales ayuda a evitar interpretaciones erróneas y favorece una convivencia más armónica con el animal