Cuando se habla del Polo Norte, suele imaginarse una superficie cubierta de hielo marino, osos polares, auroras boreales y meses de luz solar continua. Sin embargo, el concepto no define un único lugar

La exploradora y climatóloga británica Felicity Aston explica que existen varias formas de identificar los polos norte. Las dos referencias principales son el Polo Norte geográfico y el magnético

El punto fijo del eje terrestre

El Polo Norte geográfico es el punto situado a 90 grados de latitud norte. Allí convergen todos los meridianos y se encuentra el extremo superior del eje imaginario sobre el que gira la Tierra

Ese punto está en el océano Ártico, sobre aguas cubiertas de hielo. En el extremo opuesto del mismo eje se ubica el Polo Sur, en la Antártida

A diferencia de otros polos, el geográfico permanece definido por la posición del eje de rotación terrestre y no se desplaza de la misma manera que el magnético

El polo que sigue una brújula

El campo magnético de la Tierra se genera por las corrientes eléctricas del metal fundido que se encuentra en el núcleo externo. Además de proteger al planeta del viento solar y de parte de la radiación, permite la orientación mediante brújulas

El Polo Norte magnético es el lugar donde ese campo apunta verticalmente hacia abajo. Como el material del núcleo terrestre está en movimiento, el campo también cambia y el polo magnético se desplaza

Durante mucho tiempo estuvo localizado en zonas del norte de Canadá, pero su velocidad de desplazamiento aumentó durante las últimas décadas. En 2019 avanzaba entre 50 y 60 kilómetros por año y actualmente se encuentra más cerca de la costa de Siberia que de Canadá

El campo magnético terrestre también puede invertirse. Los registros paleomagnéticos indican que las inversiones geomagnéticas ocurrieron cientos de veces durante los últimos 160 millones de años. La más reciente tuvo lugar hace aproximadamente 780.000 años

Otros criterios para definir el norte

El Polo Norte geomagnético no corresponde exactamente al magnético. Se trata de una posición calculada mediante un modelo simplificado e hipotético del campo terrestre, similar al que produciría un imán de barra perfecto. Muchos modelos informáticos utilizan esta referencia

También existe el Polo Norte del frío, identificado generalmente con Oimiakón, una localidad del noreste de Siberia considerada uno de los lugares habitados más fríos del planeta

El Polo Norte de la inaccesibilidad, en tanto, es el punto del océano Ártico más alejado de cualquier tierra firme y el más difícil de alcanzar desde todas las direcciones

Para los astrónomos existe además el Polo Norte celeste. Es un punto imaginario del cielo hacia el que apunta el eje de rotación terrestre y se encuentra muy cerca de Polaris, la estrella polar. Su proyección sobre la Tierra queda justo encima del Polo Norte geográfico

Orientarse sobre el hielo en movimiento

Localizar en teoría estas referencias puede parecer sencillo, pero llegar al Polo Norte geográfico presenta dificultades adicionales. La exploradora recuerda que, en una de sus aproximaciones, fue trasladada en helicóptero hasta una zona helada situada a unos 80 kilómetros del objetivo y debió orientarse en un paisaje donde todas las direcciones parecían iguales

La brújula no resuelve por sí sola el problema: apunta hacia el Polo Norte magnético, no hacia el geográfico. Para corregir esa diferencia es necesario calcular la declinación, es decir, el ángulo entre el norte geográfico y la dirección que señala la aguja

Ese ángulo varía según la ubicación. Además, el hielo se desplaza de manera irregular, tanto en velocidad como en dirección, lo que complica mantener una trayectoria precisa

El GPS puede ser útil, aunque sus baterías se descargan rápidamente a temperaturas muy bajas. Los sextantes y otros instrumentos antiguos dependen de la observación del Sol, una tarea difícil cuando el cielo está cubierto

Por eso, una expedición suele combinar distintos métodos de navegación. Incluso con varias herramientas disponibles, encontrar el Polo Norte geográfico puede terminar pareciéndose a un ejercicio de cálculo constante y de aproximación