El porridge de avena y arándanos es una opción simple para empezar el día con algo tibio, liviano y saciante. También se lo conoce como gachas de avena o oatmeal, y suele elegirse por su practicidad y su textura cremosa

Una preparación breve y reconfortante

Esta receta se arma con avena arrollada cocida en una mezcla de leche y agua, más arándanos frescos o congelados. El resultado es una papilla suave, con un punto de dulzor natural, pensada para un desayuno nutritivo o una merienda rápida

Su mayor ventaja es el tiempo: la preparación total lleva 10 minutos, por lo que se adapta bien a rutinas apuradas sin resignar sabor ni consistencia

Porciones y conservación

La receta rinde 2 porciones generosas

En heladera, puede guardarse hasta 2 días en un recipiente hermético. Para recuperarla, basta recalentarla en microondas o en cacerola con un chorrito de leche para devolverle cremosidad

No se recomienda congelarla, ya que la textura cambia