MOSCÚ.- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, viajó por primera vez a las islas Kuriles, un archipiélago del Pacífico controlado por Moscú y reclamado por Japón. La visita provocó una dura reacción de Tokio en medio de nuevas tensiones entre ambos países
Putin estuvo en Iturup, una de las islas más australes del grupo, donde recorrió una planta procesadora de pescado, un hospital y una escuela. También habló brevemente con residentes y se reunió con el gobernador de la región de Sajalín, Valery Limarenko
Un reclamo abierto desde la guerra
Japón sostiene que las cuatro islas más al sur del archipiélago le pertenecen y las denomina Territorios del Norte. La Unión Soviética tomó el control de esas islas al final de la Segunda Guerra Mundial, y la disputa impide desde entonces la firma de un tratado de paz formal entre ambos países
Con el paso de los años, Rusia reforzó su presencia militar en la zona, en una señal de que no piensa ceder en el conflicto territorial
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, afirmó que el viaje de Putin va contra la posición de su país y sostuvo que “hiere los sentimientos del pueblo japonés” y es “absolutamente inaceptable”
El canciller Toshimitsu Motegi también presentó una protesta formal y aseguró que Japón mantiene su reclamo sobre Etorofu, nombre con el que Tokio identifica a Iturup, porque considera que forma parte de su territorio “histórico” y reconocido por el derecho internacional
Japón ya había protestado en 2021, cuando el entonces primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, visitó una de las islas
Señales de desafío desde Moscú
En los últimos días, Putin recorrió distintas regiones de Siberia y del Lejano Oriente ruso. Antes de llegar a Iturup, hizo una parada en Sajalín para asistir a la etapa final de ejercicios de la Flota del Pacífico
Las autoridades rusas difundieron imágenes del mandatario en las islas. En una de ellas se lo ve observando ejemplares de atún y fletán en una planta de procesamiento, mientras funcionarios explicaban detalles sobre la pesca y la migración de esas especies. También probó huevas de pescado locales
“¡Qué clima tan estupendo hace aquí, como en un complejo turístico!”, comentó Putin ante un grupo de vecinos. Una mujer le respondió en tono de broma que pensaban que él lo había organizado
La visita se produjo después de que Corea del Norte, aliada de Moscú, realizara maniobras navales y lanzara un misil balístico hacia aguas al este de la península coreana. También coincidió con nuevas denuncias de Pyonyang contra ejercicios militares conjuntos de Seúl y Washington
Las Kuriles tienen unos 20.000 habitantes rusos y cuentan con recursos minerales y pesqueros, además de un clima especialmente duro