María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, murió este miércoles después de ser desalojada de la vivienda en la que había residido desde 1956, en el distrito madrileño de Retiro

A sus 87 años, la mujer se convirtió en el rostro visible de la crisis habitacional que atraviesa España. El operativo policial se concretó el 23 de septiembre, luego de tres intentos fallidos y de meses de movilizaciones vecinales

Un conflicto por el contrato de alquiler

Maricarmen había llegado al departamento a través del contrato que firmó su padre. Tras la muerte de sus padres, continuó ocupando la vivienda mediante una subrogación de las condiciones originales

La situación cambió en 2018, cuando el inmueble pasó a manos de Urbagestión Desarrollo e Inversión SL, una empresa dedicada a la gestión de activos. La compañía cuestionó la validez de la subrogación y reclamó un aumento del 275% en el alquiler

La renta pasó de 500 a 1650 euros mensuales. Como la pensión de Maricarmen era de 1350 euros, el nuevo valor resultaba imposible de afrontar. Aun así, la mujer continuó pagando los 500 euros originales

Según su abogada, Beatriz Duro, un donante anónimo se ofreció a cubrir la diferencia exigida por la empresa. Sin embargo, Urbagestión rechazó negociar

Meses de protestas contra el desalojo

El caso generó una amplia respuesta social. Figuras de la cultura española, entre ellas Rozalén, Ismael Serrano, Juan Diego Botto, Facu Díaz y Alberto San Juan, participaron en protestas frente al edificio

Los activistas también interrumpieron actos oficiales de la ministra de Vivienda para reclamar una solución para la pensionista

El primer intento de desalojo ocurrió en octubre de 2025, pero la resistencia vecinal logró detenerlo. Las fechas del 3 y del 24 de junio de 2026 también fueron postergadas

Durante ese período, el Comité de la ONU pidió suspender el procedimiento hasta que las autoridades garantizaran una alternativa habitacional digna. El Sindicato de Inquilinas sostuvo que un juzgado de Madrid no atendió esa recomendación

El operativo del 23 de septiembre

La jornada comenzó alrededor de las 7:30, con un despliegue policial en los alrededores del edificio. A las 10:45, los agentes forzaron la entrada y dispersaron con gas pimienta a los manifestantes que custodiaban el acceso

Maricarmen tenía un 50% de discapacidad y había rechazado distintas opciones ofrecidas por los servicios sociales, como residencias públicas y pisos tutelados. Su intención era permanecer en la casa donde había vivido durante casi siete décadas

Cerca de las 13:05, salió del edificio en una camilla y fue trasladada en ambulancia a un centro de salud debido a su delicado estado. La presión, el estrés y su edad agravaron su salud

Este miércoles se confirmó su muerte