La vicepresidenta de Filipinas, Sara Duterte, pagó fianza este sábado después de que un tribunal ordenara su arresto el día anterior por presuntamente haber amenazado con organizar el asesinato del presidente Ferdinand Marcos Jr. y otras dos personas

Duterte salió del tribunal regional de Quezon City, en el área metropolitana de Manila, vestida de negro y rodeada por simpatizantes. Abrazó a una mujer que lloraba mientras sus seguidores coreaban su apellido

La funcionaria negó las acusaciones y mostró una orden judicial que dejaba sin efecto el mandato de arresto emitido el viernes. También pidió a periodistas que la acompañaran hasta su vehículo porque dijo no sentirse segura

Según uno de sus abogados, la Corte tomó sus huellas dactilares y ella depositó 360.000 pesos, equivalentes a unos 5.740 dólares, por tres cargos de amenazas graves. La defensa aseguró que disputará el caso y que Duterte no intentará eludir la ley

Un caso con alto costo político

El expediente se inscribe en la ruptura entre Duterte y Marcos, antiguos aliados convertidos en adversarios. Una condena podría impedirle ejercer cargos públicos de manera permanente y cerrarle el camino hacia la presidencia en 2028

Los cargos se originan en una declaración realizada durante una conferencia de prensa en línea en 2024. Allí, Duterte dijo que encargaría el asesinato de Marcos, de su esposa y del entonces presidente de la Cámara de Representantes, Martin Romualdez, si ella llegaba a ser atacada

Más tarde sostuvo que hablaba de su propia seguridad y no de una amenaza real contra el presidente. Aun así, sus dichos activaron una investigación penal y preocupaciones de seguridad nacional

La Cámara de Representantes, dominada por aliados de Marcos, la destituyó en mayo por acusaciones de riqueza no explicada, uso irregular de fondos confidenciales y las amenazas verbalizadas en esa conferencia. El Senado abrió en julio su juicio político televisado

La pelea dentro de una dinastía

Marcos y Duterte fueron compañeros de fórmula en las elecciones de 2022, en una alianza que reunió a dos de las familias políticas más poderosas del país

Marcos es hijo del ex presidente Ferdinand Marcos Sr., que gobernó entre los años 60 y 80, un período marcado por represión y ley marcial. Sara Duterte es hija del ex presidente Rodrigo Duterte, detenido en 2025 por orden de la Corte Penal Internacional y trasladado a La Haya para enfrentar un proceso por presuntos crímenes contra la humanidad vinculados con la guerra contra las drogas

La vicepresidenta también ha cuestionado al gobierno de Marcos por entregar a su padre a un tribunal extranjero. Además, ambos muestran posturas distintas en política exterior: Marcos reforzó la cooperación militar con Estados Unidos mientras endurecía su respuesta frente a China en el mar de China Meridional; Duterte, en cambio, ha sido criticada por no condenar con firmeza los ataques chinos contra fuerzas filipinas y pescadores