Scottie Scheffler terminó otra vuelta sin bogeys, pero esta vez se quedó mirando el hoyo 9 de East Lake con una duda que terminó convirtiéndose en crítica. El par 3, extendido hasta 270 yardas desde el tee de atrás y con bandera al fondo, ofreció un dato que llamó la atención del estadounidense: casi todo el field salió de ahí con par

En tres rondas, 87 jugadores pasaron por ese hoyo y apenas hubo dos birdies y seis bogeys. El resto fueron pares. Para Scheffler, la cuenta explica por qué cuesta tanto sacar distancia en la tabla del Tour Championship

Un campo que aprieta arriba

La pelea por el liderato siguió comprimida pese a los buenos scores. Viktor Hovland tomó una mínima ventaja sobre Ryan Gerard después de cerrar con un 65, mientras Gerard firmó una tarjeta libre de bogeys con 66

Rory McIlroy también se metió en la conversación, aunque quedó cinco golpes detrás tras una ronda de 63. Su lectura fue similar: el viejo diseño del campo, antes de la remodelación, separaba más a los jugadores; ahora, con calles más amplias y menos castigo por fallar, la clasificación se mantiene apretada

Comparaciones con otro torneo reciente

McIlroy y Ludvig Aberg trazaron un paralelo con el PGA Championship disputado en Aronimink, donde durante buena parte del torneo hubo un grupo muy numeroso pegado a la punta. Aberg, que hizo siete birdies pese a un doble bogey inicial, dijo que el recorrido le recordaba esa misma sensación de presión constante en la parte alta

Scheffler, considerado uno de los mejores golpeadores del circuito, explicó que los greens grandes, las fuertes pendientes y las banderas pegadas a los bordes reducen las opciones de atacar. Según su mirada, el resultado es un torneo donde se premia más la cautela que la separación

En el hoyo 9, incluso una decisión de distancia obligó a dudar: Scheffler eligió madera 5 y quedó apenas corto del green, mientras McIlroy fue con hierro 3. El propio Scheffler sostuvo que, desde el tee de atrás, ese par 3 podía generar más bogeys. Esta vez, sin embargo, el campo volvió a responder con un patrón repetido: pocos errores, muchos pares y una clasificación todavía cerrada