La alcaldesa de Seattle, Katie Wilson, evalúa destituir al jefe de policía, Shon Barnes, tras la ola de críticas por la respuesta al tiroteo mortal ocurrido durante el Bite of Seattle, un concurrido festival gastronómico bajo el Space Needle

Según trascendió, Wilson le pidió la renuncia a Barnes, pero él la rechazó. El jefe policial sostuvo públicamente que su continuidad depende de la decisión de la alcaldesa

Una respuesta policial bajo escrutinio

El tiroteo ocurrió el fin de semana pasado mientras Barnes estaba fuera de la ciudad, en una conferencia de seguridad. Tres personas murieron, entre ellas un sospechoso, y otras cuatro resultaron heridas. Entre los lesionados hubo un niño de 2 años

De acuerdo con documentos judiciales, había decenas de agentes en el evento y al menos uno vio a un sospechoso de 15 años disparar contra la multitud antes de convencerlo de que se entregara. La policía sigue buscando al menos a otra persona vinculada al hecho

Tanto el Departamento de Policía de Seattle como la alcaldesa quedaron cuestionados por la lentitud y la confusión en la comunicación posterior al ataque. Después de un primer aviso en redes sobre un tiroteo con múltiples víctimas, pasaron casi cinco horas antes de que hubiera información adicional para el público sobre si existía una amenaza activa

En ese lapso, Wilson informó que dos personas habían sido detenidas, aunque luego corrigió esa versión. La actualización más completa llegó cerca de las 23:00 del domingo, en una conferencia de prensa con la presencia de la alcaldesa, el gobernador Bob Ferguson y la representante Pramila Jayapal

Respaldo de organizaciones negras

La posibilidad de despido generó rechazo entre organizaciones de la comunidad negra, que defendieron a Barnes y le atribuyeron avances en la relación entre la policía y los vecinos, además de mejoras en la reducción de la violencia armada y en el funcionamiento interno del departamento

Dirigentes reunidos con Wilson dijeron que la alcaldesa no definió aún su postura, aunque consideró sus argumentos para mantener al jefe en el cargo

La tensión política llega en un momento sensible para la ciudad, que se prepara para otro gran fin de semana de festivales