Sol Abraham se convirtió en la campeona de Gran Hermano: Generación Dorada luego de superar a Yipio en una final marcada por la emoción y la tensión

El anuncio fue realizado por Santiago del Moro pocos minutos antes de las 23:30. La definición terminó con una diferencia estrecha: Abraham obtuvo el 51,8% de los votos, frente al 48,2% alcanzado por la humorista uruguaya

Una despedida entre lágrimas

Antes de abandonar la casa, Sol celebró su triunfo con un grito de “¡jaque mate!”. Entre lágrimas, agradeció haber sido recibida en el juego y aseguró que había estado en el lugar indicado para jugar “el mejor ajedrez” de su vida

Luego de escuchar a la voz de Gran Hermano, cruzó la puerta y se convirtió en la última participante en permanecer dentro de la casa, por lo que también fue quien apagó la luz

Yipio quedó como subcampeona

Yipio recibió el resultado con sensibilidad. Después de felicitar a Abraham y tenderle la mano, dejó la casa con la emoción propia de haber alcanzado el segundo puesto

El festejo en el estudio

Tras ser anunciada como campeona, Sol ingresó al estudio con los brazos abiertos mientras el público coreaba su nombre y sonaba “Don’t Stop Me Now”, de Queen

“No puedo creerlo”, le dijo al conductor mientras lo abrazaba. Allí también se encontró con el trofeo, aunque no pudo levantarlo porque la entrega oficial está prevista para el jueves. “¡Es mío!”, exclamó mientras lo abrazaba y besaba

Una final con estética de ajedrez

La definición comenzó con Santiago del Moro vestido completamente de blanco y con corbata negra. Su presentación incluyó una adaptación del poema “Ajedrez”, de Jorge Luis Borges, mientras se repasaban imágenes de los participantes y de la casa intervenida con referencias al tablero y a sus piezas