Ya son 15 las personas detenidas en la causa que investiga grooming, explotación sexual y abuso sexual de menores en Villa de María del Río Seco, en el norte de Córdoba. En las últimas horas se sumaron tres arrestos, uno de ellos de un policía en actividad con destino en la capital provincial

La pesquisa está a cargo de la fiscal Analía Cepede. El expediente se inició a comienzos del mes pasado, cuando la familia de una adolescente denunció que no había regresado a su casa después de decir que iba a visitar a una amiga

A partir de esa denuncia se activaron los operativos de búsqueda y el rastreo de teléfonos celulares por geolocalización. Ese trabajo permitió ubicar a la menor junto a otra adolescente en Sumampa, Santiago del Estero, una localidad situada a unos 20 kilómetros de Villa de María del Río Seco

Las tres víctimas involucradas en la causa tienen entre 13 y 14 años. Dos de ellas tienen colocado un chip intradérmico anticonceptivo. Cuando fueron trasladadas al Polo de la Mujer, una contó que se lo habían implantado cuando tenía 11 años, mientras que otra dijo que lo tenía desde hacía un mes

Por ese motivo, además, permanece abierta otra investigación judicial para determinar si hubo responsabilidad del sistema de salud en la colocación del dispositivo a la menor de 13 años

Entre los detenidos en la cárcel de Cruz del Eje está José Aníbal Ricardo Villarreal, exasesor del legislador oficialista Ramón Ernesto Flores, quien pidió licencia la semana pasada. Villarreal está acusado de abuso sexual con acceso carnal y fue desvinculado de su cargo después de quedar imputado

También pesa sobre Villarreal y su familia una denuncia presentada en 2021 por una mujer que entonces tenía 33 años. Según esa presentación, habría sufrido abusos y reducción a la esclavitud cuando estaba bajo la guarda de esa familia, siendo muy chica. La causa quedó en sede policial y no pasó a la fiscalía

La víctima atraviesa una enfermedad grave, pero ayer pudo hablar con Cepede. La fiscal sostiene que no se trató de una banda organizada, sino de contactos que se fueron pasando de manera informal. También subraya la situación de vulnerabilidad social y económica de las adolescentes

Los adultos contactaban a las menores por teléfono, WhatsApp y redes sociales para pedirles fotos de contenido sexual. En algunos casos, según la acusación, también hubo encuentros personales