Argentina atraviesa un período de mayor inestabilidad meteorológica asociado al fenómeno conocido como “Súper Niño”. El episodio comenzó a extenderse a principios de agosto y, según las proyecciones disponibles, podría continuar hasta marzo de 2027

El fenómeno favorece un aumento del volumen de lluvias y la formación de tormentas. Sus efectos se combinan con temperaturas elevadas y con un escenario de calentamiento global que puede intensificar los eventos meteorológicos extremos

Alerta por tormentas y crecidas en el noreste

El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta naranja por tormentas para sectores de Misiones, Corrientes y Chaco. También se mantiene una alerta amarilla para áreas de Santa Fe y otras provincias del noreste

En las zonas más comprometidas se prevén lluvias intensas, posible caída de granizo y ráfagas superiores a los 90 kilómetros por hora

El Paraná conserva niveles por encima de las marcas de alerta y evacuación en distintos puertos de Corrientes, Chaco y Santa Fe. El río Iguazú también continúa por encima de su umbral de alerta en Puerto Iguazú. El Instituto Nacional del Agua advirtió que la crecida sigue en tránsito y podría elevar los niveles aguas abajo durante los próximos días

La región pampeana, bajo un escenario irregular

Durante las próximas dos semanas se esperan lluvias de distinta intensidad en la región pampeana, junto con tormentas aisladas, períodos de calor y posteriores descensos de temperatura

Hasta el 4 de noviembre, buena parte de la región podría recibir entre 10 y 25 milímetros, aunque algunos sectores registrarían acumulados superiores y otros tendrían precipitaciones escasas. La distribución sería despareja, con mayor presencia de tormentas en el sur pampeano

Entre noviembre y marzo, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa aparecen como las provincias con mayor probabilidad de recibir lluvias superiores a lo normal. En el oeste de Cuyo, La Pampa, el sudoeste bonaerense y el noreste patagónico, las señales de precipitación serían más débiles

El norte de La Pampa, el sur de Córdoba y la cuenca del Salado bonaerense presentan una situación especialmente sensible porque el agua se encuentra cerca de la superficie. En esos sectores, algunos productores evalúan adelantar la siembra de maíz y soja en los lotes más altos y firmes

Dos ríos con respuestas diferentes

El río Uruguay suele reaccionar con crecidas rápidas y repentinas, mientras que el Paraná aumenta de manera más lenta, aunque transporta volúmenes de agua mucho mayores

El exceso de humedad también podría superar la capacidad de absorción del suelo, sobre todo en el noreste argentino. Las lluvias abundantes previstas en el sur de Brasil podrían aportar más agua a los ríos de la región

Recomendaciones para hogares y productores

Las autoridades recomiendan limpiar con frecuencia los desagües y sumideros, revisar techos y canaletas y retirar objetos que puedan ser desplazados por el viento. También aconsejan consultar el pronóstico local y tener disponibles los números de Defensa Civil, Bomberos y Policía

No se debe circular por calles anegadas. Si el agua ingresa a una vivienda, es necesario cortar de inmediato el suministro eléctrico y mantenerse alejado de postes, carteles y cables

Para la ganadería extensiva, las principales medidas consisten en reducir anticipadamente la carga animal, planificar los movimientos de los animales, reservar sectores altos y bien drenados y disponer de espacios de emergencia para trasladar los rodeos si el agua avanza sobre los potreros

Un fenómeno con impacto regional y global

La Organización Meteorológica Mundial prevé que El Niño alcance su máxima intensidad hacia finales de este año. Sus efectos sobre las lluvias y las temperaturas podrían continuar al menos hasta febrero de 2027, con riesgos asociados a inundaciones, sequías y calor extremo

La organización estimó una probabilidad cercana al 100% de que el episodio persista hasta febrero. También señaló que podría tratarse de uno de los eventos más intensos desde el comienzo de los registros de monitoreo hace cuatro décadas

El fenómeno no es causado por el cambio climático, pero ocurre sobre un planeta más cálido. La temperatura promedio de la superficie de los océanos llegó a 21,1 °C en los últimos días, por encima de los 21,09 °C registrados durante los primeros meses de 2024. El calentamiento de los mares puede favorecer fenómenos meteorológicos más extremos, elevar el nivel del mar y afectar la vida marina

Además, las Naciones Unidas advirtieron que la temperatura promedio global se encamina a superar los 1,5 °C establecidos como límite por el Acuerdo de París. El aumento de las temperaturas incrementa los riesgos para las poblaciones, las actividades productivas y los ecosistemas

Qué puede ocurrir durante el verano

Especialistas anticipan que las lluvias más torrenciales podrían presentarse durante el avance del verano. El transporte de humedad desde el Pacífico hacia el este puede alimentar las cuencas de Ecuador, Perú y Chile y aportar agua a los ríos que atraviesan Sudamérica

En Argentina, ese proceso podría favorecer nuevas inundaciones en las cuencas del Paraná y el Uruguay, afectar sectores del delta entrerriano y dificultar el acceso a puertos deportivos de Buenos Aires y el conurbano si se acumulan camalotes

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria actualizó sus proyecciones para la campaña 2026-27 y recomendó aplicar medidas de manejo que permitan anticipar el exceso de lluvias y las altas temperaturas