CLEMSON, S.C. — Dabo Swinney elevó este martes el tono contra la posibilidad de que exjugadores profesionales vuelvan a competir en el fútbol universitario y calificó la situación de “vergonzosa” y de “broma”. Clemson se prepara para visitar a LSU el sábado por la noche en uno de los partidos más atractivos del inicio de temporada

LSU, en el centro de la polémica

En LSU, Dae’Quan Wright empezó a entrenarse esta semana bajo el mando de Lane Kiffin, aunque no se espera que juegue en la jornada por el protocolo de adaptación de la NCAA. Su caso se suma al de otros nombres vinculados al entorno profesional, como Zxavian Harris y Blake Cotton, cuya disponibilidad sigue sin definirse

Las conferencias Power Four y tres de las Group of Six ya bloquearon el regreso de jugadores con paso por el profesionalismo, una postura que abrió la puerta a litigios. Kiffin defendió la decisión de sumar ese tipo de refuerzos y dijo que prioriza el interés de los futbolistas y no su propia imagen

Críticas por la falta de reglas claras

Swinney dijo no tener problemas personales con Kiffin y aseguró que entiende a los jugadores que buscan otro lugar para seguir su carrera después de ser cortados por equipos de la NFL. Pero sostuvo que el verdadero problema es la ausencia de un marco estable para ordenar el deporte

“Es una broma”, resumió, al lamentar que la aplicación de reglas termine en los tribunales. También señaló que el cuerpo técnico de Clemson tuvo que repasar video de pretemporada de equipos de la NFL para preparar el partido

Más cambios en los planteles

La discusión no se limita a los exprofesionales. Otros equipos también incorporan jugadores que litigaron para obtener un año extra de elegibilidad bajo la nueva regla 5-in-5 de la NCAA. Uno de ellos, Junior Tuihalamaka, exdefensor de Notre Dame, podría estar disponible para LSU ante Clemson

Antes de cerrar, Swinney dejó otra frase irónica sobre Adam Randall, que ahora juega para los Ravens. “Si lo hubieran dejado libre, quizá lo habríamos recuperado”, dijo