Ante un sismo, la prioridad es resguardar la integridad propia y la de quienes estén cerca. Si es posible, primero hay que verificar si hay personas heridas y brindar ayuda sin exponerse a nuevos riesgos

También conviene alejarse de edificios, muros o estructuras que puedan estar dañadas. Después del movimiento, no encender fósforos ni encendedores, ya que podría haber fugas de gas

Medidas básicas de seguridad

La recomendación es mantenerse informado por canales oficiales y seguir las indicaciones de las autoridades. En una emergencia, contar con información actualizada puede marcar la diferencia

Por qué ocurren los sismos

Un sismo, o terremoto, es un movimiento brusco de la Tierra provocado por la liberación repentina de energía en su interior. La causa más frecuente es el desplazamiento de las placas tectónicas

Este fenómeno es habitual en zonas de fallas, donde las placas chocan o se deslizan entre sí. Esa fricción acumula tensión hasta que se libera en forma de ondas sísmicas, que viajan por la roca y alcanzan la superficie

El antecedente más extremo

El sismo más intenso registrado ocurrió el 22 de mayo de 1960 en Valdivia, Chile, con una magnitud de 9,5. Su fuerza desencadenó erupciones volcánicas y un tsunami que afectó ciudades de la costa chilena y cruzó el Pacífico hasta Japón, Hawaii y Filipinas

Se calcula que dejó al menos 2.000 víctimas fatales y unos dos millones de personas afectadas