MADRID. Ceuta vivió este viernes una jornada de tensión durante el traslado de migrantes que permanecían en las playas hacia carpas temporales instaladas en el puerto

El operativo comenzó poco antes de las 7 de la mañana, con la participación de la policía antidisturbios y del ejército español. Las autoridades habilitaron 1700 plazas para alojamiento

Durante el procedimiento se registraron corridas, aglomeraciones y forcejeos entre quienes intentaban asegurarse un lugar. La policía utilizó balas de goma al aire y golpeó a algunas personas con porras

Filas y capacidad limitada

Al mediodía, muchos migrantes todavía esperaban en largas filas para ser identificados y registrados antes de ingresar al recinto

Los grupos fueron escoltados a lo largo de poco más de un kilómetro, desde la playa del Trampolín hasta el puerto. La mayoría de las personas trasladadas eran hombres adultos que llevaban consigo sus pertenencias

Las instalaciones ofrecen duchas, servicios, alimentación y camas. Sin embargo, fueron construidas únicamente para hombres adultos. Los menores son separados y alojados en espacios distintos

España calcula que unos 10.000 migrantes permanecen en Ceuta, un territorio de 18,5 kilómetros cuadrados y alrededor de 80.000 habitantes. Más de 72.000 personas habían cruzado desde Marruecos a finales de julio, aunque la mayoría regresó posteriormente

Disputa entre administraciones

El traslado se realizó horas después de que un tribunal rechazara el pedido de un sindicato policial para frenar el uso de las carpas del puerto

La autoridad portuaria de Ceuta se había opuesto a la medida. Ante esa negativa, el gobierno de Pedro Sánchez tomó el control de la instalación, administrada hasta entonces por autoridades locales vinculadas al Partido Popular

El ministro de Transformación Digital, Óscar López, defendió el operativo y sostuvo que realojar a las personas permitiría evitar que durmieran en la calle y agilizar su identificación

La oposición cuestionó la respuesta

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, afirmó que las imágenes reflejaban una mala organización del gobierno central. También sostuvo que las fuerzas de seguridad estaban desbordadas y carecían de medios y órdenes suficientes

Cayetana Álvarez de Toledo reclamó que los migrantes fueran devueltos a Marruecos, mientras que el líder de Vox, Santiago Abascal, respaldó el retorno y cuestionó la gestión oficial

La portavoz popular Ester Muñoz acusó al presidente de haber dejado sin respaldo a policías, guardias civiles y militares. El sindicato policial Jupol, en tanto, afirmó que no se habían garantizado instalaciones, recursos ni condiciones operativas suficientes

El gobierno español consideró que el operativo había funcionado bien dadas sus dificultades y calificó de irresponsables las declaraciones de Feijóo

Una crisis todavía abierta

Desde el comienzo de la crisis se produjeron distintos episodios de tensión y protestas de residentes, que reclaman el regreso a la normalidad

El gobierno central busca agilizar la devolución de los migrantes, pero debe identificar a cada persona para determinar si puede solicitar asilo o ser retornada. Los menores requieren, además, una protección especial

La gestión de la crisis también generó cuestionamientos sobre lo que el Ejecutivo español sabía antes de la llegada masiva y sobre el papel de Marruecos, país con el que España intenta fortalecer sus relaciones