The Social Reckoning llega inevitablemente bajo la sombra de The Social Network, pero Aaron Sorkin propone observarla como una obra independiente. El director no busca repetir el estilo de David Fincher: apuesta, una vez más, por diálogos veloces, personajes idealistas y debates sobre el poder
La historia presenta a Frances Haugen, una ingeniera de datos de Facebook interpretada por Mikey Madison. Convencida de que la plataforma debería conectar a las personas en lugar de profundizar el odio y la polarización, decide revelar estadísticas comprometedoras
Su contacto es Jeff Horwitz, un periodista especializado en investigaciones interpretado por Jeremy Allen White. Aunque al comienzo le cuesta comprender el lenguaje tecnológico de Haugen, su experiencia y perseverancia lo llevan a seguir el caso a largo plazo
La relación entre ambos combina tensión profesional, humor laboral y una mirada crítica sobre la crisis del periodismo. Madison construye a una denunciante reservada, cuya voz insegura lleva a muchos a subestimarla, aunque el filme la presenta como su figura más valiente
En paralelo, Bill Burr interpreta a un antiguo asesor y financista de Facebook que rompió con la empresa por su negativa a verificar los anuncios políticos. Su misión es desafiar a Mark Zuckerberg, encarnado por Jeremy Strong, mientras el fundador ensaya una imagen más amable antes de una audiencia parlamentaria
Strong compone a un Zuckerberg frío y concentrado, capaz de tomar decisiones de enorme alcance con indiferencia empresarial. Burr, en cambio, aporta la energía más combativa de esas escenas, con argumentos sobre los hechos, las mentiras y el estado de la democracia
El relato alterna entre la investigación de Horwitz y los preparativos de Zuckerberg para un día decisivo. La estructura privilegia las ideas por encima de la acción y, en algunos pasajes, recuerda demasiado al tono televisivo de otros trabajos de Sorkin
La película también transmite una sensación de actualidad atrasada. Su cierre, situado en 2021 y marcado por cierto optimismo, puede resultar extraño a la luz de los acontecimientos posteriores. Aun así, el director concentra su atención en el momento en que una investigación logró abrir una grieta en una estructura de poder y dinero
The Social Reckoning quizá no alcance la influencia de The Social Network, pero ofrece una mirada clara sobre una figura de poder extraordinario y sobre los efectos de sus decisiones. Es una película de estudio que se anima a abordar el tema con inteligencia y convicción
La película se estrena en cines el viernes. Tiene clasificación R por lenguaje, una duración de 112 minutos y una valoración de dos estrellas y media sobre cuatro