Un operativo conjunto de la Policía Federal de Brasil y otras fuerzas de seguridad frenó el viernes un intento de introducir 400 kilos de cocaína en un avión con destino a Europa en el Aeropuerto Internacional de São Paulo/Guarulhos
La acción terminó con una persecución en los alrededores del aeropuerto, disparos contra los agentes y una fuerte alteración de la actividad aérea
Ingreso violento a la zona restringida
Los sospechosos, que se movilizaban en cuatro vehículos, abrieron un hueco en el cerco perimetral para entrar en el sector restringido. El movimiento fue detectado cerca de las 14:30, cuando los equipos de seguridad advirtieron maniobras sospechosas junto a la pista
Al acercarse los agentes, los ocupantes de los vehículos abrieron fuego. No hubo heridos
Durante la fuga, los implicados atravesaron una obra en construcción y se internaron en una zona boscosa próxima al río Baquirivu. En la huida abandonaron la droga, varios teléfonos celulares y parte del material que utilizaban para la operación
Droga incautada y operativo en curso
Las autoridades secuestraron la cocaína en cinco maletas halladas dentro de un avión y en cuatro cajas dejadas atrás por los sospechosos. Todo fue enviado a la comisaría para su análisis, junto con otros elementos que podrían ayudar a identificar a los responsables
El despliegue policial se extendió por la zona boscosa y los márgenes del río mientras continuaban las búsquedas para ubicar a los fugitivos
Un patrón cada vez más audaz
El episodio interrumpió la rutina del aeropuerto: seis vuelos fueron cancelados y otros 35 resultaron afectados. La operación aérea llegó a paralizarse por hasta dos horas durante la noche
La Policía Federal sostuvo que este intento no siguió el método más habitual, basado en el reclutamiento de empleados subcontratados para ocultar narcóticos en el equipaje y moverlos de madrugada. Esta vez, el grupo eligió una maniobra directa, a plena luz del día y con uso de armas
Las pesquisas buscan reconstruir cómo la droga llegó hasta la pista y quiénes integraron la logística de la operación. El Servicio Federal de Ingresos ya había advertido sobre la vulnerabilidad del perímetro exterior, tras detectar actividades similares en al menos seis ocasiones recientes en la región
El aeropuerto de Guarulhos arrastra antecedentes graves. En junio del año pasado, la Policía Federal detectó el uso de drones para vigilar a las fuerzas de seguridad y facilitar el ingreso de 150 kilos de cocaína en tres paquetes
En noviembre de 2024, otro ataque a plena luz del día terminó con la muerte del empresario Antônio Vinícius Lopes Gritzbach y de su conductor, Celso de Novais, en la entrada de la Terminal 2
La concesionaria GRU Airport confirmó la intervención policial, aunque no aportó más detalles sobre el hecho