El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un acuerdo de seguridad con Dinamarca y Groenlandia durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. El pacto busca reducir las tensiones generadas por sus pedidos de control sobre el territorio autónomo danés
Trump calificó el entendimiento como el comienzo de una relación “fantástica” y beneficiosa “para Europa, para Estados Unidos y para todos”. El documento fue suscripto junto con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el jefe del gobierno groenlandés, Jens-Frederik Nielsen
Dos nuevas bases militares
El acuerdo, compuesto por 10 páginas, establece que Estados Unidos construirá dos bases militares en Groenlandia. Una estará ubicada en Narsarsuaq, en el sur de la isla, y la otra en Mestersvig, en el este. La base estadounidense de Pituffik ya funciona en el norte del territorio
El texto reafirma “la soberanía y la integridad territorial del Reino de Dinamarca” y reconoce el “derecho a la autodeterminación” de Groenlandia
Un pacto condicionado por la competencia estratégica
Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, Trump sostiene que Estados Unidos necesita controlar Groenlandia por motivos estratégicos. Esa posición generó preocupación en Dinamarca, integrante de la OTAN, y provocó una fuerte resistencia dentro de la alianza
El mandatario había afirmado que el acuerdo otorgaría a Washington un “control permanente” sobre la seguridad del territorio ártico
“Señor presidente, usted ha sido muy claro. No quiere que los adversarios se acerquen demasiado”, le dijo Frederiksen. “Estoy totalmente de acuerdo, y con este pacto no lo harán”, agregó
Nielsen, por su parte, destacó la importancia de Groenlandia para la seguridad de América del Norte y del espacio transatlántico. “Este acuerdo refleja que entendemos nuestra responsabilidad y actuamos en consecuencia”, afirmó
Restricciones para países ajenos a la OTAN y la UE
El entendimiento impide que países que no pertenezcan a la OTAN ni a la Unión Europea participen en sectores estratégicos de Groenlandia. La medida apunta a limitar una posible expansión de China y Rusia en el Ártico
El jefe del Consejo Europeo, Antonio Costa, consideró el acuerdo un “paso positivo para la cooperación transatlántica y la seguridad en el Ártico”
Vigencia incluso ante una eventual independencia
Groenlandia, cuya población ronda los 57.000 habitantes, deberá cumplir las disposiciones del pacto incluso si en el futuro se independiza de Dinamarca. Además, tendrá que permanecer en la OTAN o adherirse a la alianza “si fuera necesario”
Un acuerdo de defensa firmado en 1951 y actualizado en 2004 ya permitía a Washington reforzar su presencia militar en la isla, siempre que informara previamente a Dinamarca y Groenlandia