El presidente Donald Trump y el liderazgo iraní coinciden en un punto: ambos sostienen que el calendario electoral de Estados Unidos no determina sus decisiones sobre una guerra que ya lleva siete meses

La inflación persistente y el aumento del precio de los combustibles alimentaron el rechazo de buena parte de la población estadounidense al conflicto. La situación podría influir en las elecciones del 3 de noviembre, que definirán si el Partido Republicano conserva el control del Congreso

Al mismo tiempo, las sanciones económicas estadounidenses y el bloqueo naval al petróleo iraní provocaron fuertes daños en la economía de Teherán. Sin embargo, funcionarios iraníes insisten en que no habrá un acuerdo mientras Washington no levante el bloqueo y alivie las sanciones

Trump endurece sus amenazas mientras evita fijar una estrategia

Trump envió más recursos militares a la región y amenazó con reanudar los ataques. A la vez, aseguró que Estados Unidos no atacará Irán antes del 3 de noviembre y afirmó que no permitirá que las elecciones condicionen sus decisiones

Durante su campaña en favor de candidatos republicanos, el presidente volvió a presentar la guerra como un conflicto que Estados Unidos está ganando. También advirtió que está dispuesto a “terminarla” si Irán no se rinde

“Irán será muy rápido, de una manera u otra. O nos dan todo, o dejan de existir”, dijo Trump el viernes durante un acto en Nueva York

Los objetivos de la Casa Blanca cambiaron a lo largo del conflicto. Trump pasó de exigir la rendición incondicional del gobierno teocrático a concentrarse en la presión económica, la limitación del programa nuclear iraní y la reapertura del estrecho de Ormuz

Teherán resiste pese al deterioro económico y militar

La economía iraní quedó gravemente afectada. La marina y la fuerza aérea sufrieron importantes pérdidas, mientras varios dirigentes políticos y militares murieron durante las primeras semanas de la guerra

Aun así, Irán mantuvo su capacidad de resistencia frente a las amenazas de nuevos ataques estadounidenses. En varias ocasiones, Trump pareció estar a punto de ordenar ofensivas de mayor escala, pero finalmente retrocedió

El exfuncionario iraní Sasan Karimi sostuvo que la campaña electoral estadounidense no modificó de manera sustancial la estrategia de Teherán. Según explicó, las autoridades iraníes desconfían de que Estados Unidos respete un eventual acuerdo, incluso si el propio Trump lo firma

Republicanos buscan tomar distancia del conflicto

El mensaje de Trump representa un problema para varios candidatos republicanos, que intentan convencer a votantes afectados por el aumento de los precios de los alimentos y los combustibles

El 69% de los estadounidenses considera que la guerra no valió la pena, frente al 64% registrado en julio. Solo el 28% aprueba la manera en que Trump gestiona el conflicto con Irán

Algunos republicanos que compiten en elecciones ajustadas comenzaron a diferenciarse de la Casa Blanca. El candidato al Senado por Michigan, Mike Rogers, afirmó que la guerra debe terminar “y terminar rápido”. En Iowa, la representante Ashley Hinson dijo que los habitantes del estado no deberían pagar el costo del conflicto

Siete republicanos de la Cámara de Representantes respaldaron una resolución sobre poderes de guerra destinada a limitar las decisiones militares de Trump. Sin embargo, analistas consideran que, a pocos días de las elecciones, separar la imagen de los candidatos de la política del presidente será una tarea muy difícil

Las negociaciones continúan bajo la amenaza de nuevos ataques

Las conversaciones quedaron prácticamente paralizadas después de que Trump rechazara públicamente una propuesta iraní para reabrir rápidamente el estrecho de Ormuz a cambio de determinadas condiciones estadounidenses

Funcionarios iraníes aseguran que luego recibieron una contrapropuesta de Washington. El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, dijo el jueves que Teherán esperaba responder formalmente en los próximos días. Trump calificó las negociaciones indirectas de “productivas”

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, manifestó que su país busca recuperar el marco del breve acuerdo alcanzado en junio, que prometía alivio financiero para Irán pero nunca llegó a concretarse

Al mismo tiempo, Pezeshkian expresó dudas sobre el proceso. “Cada vez que hablamos con ellos, vuelven a atacarnos”, afirmó durante una reunión con el presidente ruso Vladimir Putin en Turkmenistán

Teherán exige que Estados Unidos levante el bloqueo antes de comprometerse a detener los ataques contra buques petroleros internacionales que atraviesan el estrecho de Ormuz

Algunos funcionarios iraníes creen que la guerra a gran escala podría reanudarse pronto. Mahdi Mohammadi, analista radicado en Teherán y asesor del presidente del Parlamento, sostuvo que las conversaciones son serias, pero anticipó un nuevo comienzo de las hostilidades

La tensión en las rutas petroleras suma nuevos frentes

Trump señaló en sus actos que el aumento reciente del flujo de petróleo por el estrecho de Ormuz demuestra que el liderazgo iraní está cada vez más cerca de ceder

Irán perdió parte del control que ejercía sobre el tránsito petrolero después de que el Comando Central estadounidense comenzara a escoltar a los buques durante la noche, con los sistemas de localización apagados

Sin embargo, en los últimos días aumentaron los ataques iraníes contra los petroleros. El tráfico marítimo continúa muy por debajo de los niveles anteriores a la guerra y algunas empresas cobran hasta un millón de dólares diarios para atravesar la zona bajo protección militar

La situación se complicó aún más por la ofensiva militar lanzada por Arabia Saudita y el gobierno de Yemen contra los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, en el estrecho de Bab el-Mandeb, otra ruta clave para el transporte de petróleo y mercancías

Los hutíes respondieron con ataques de drones y misiles contra aeropuertos y puntos estratégicos de Arabia Saudita

Teherán no espera un cambio decisivo tras las elecciones

Trump sostiene que el bloqueo naval estadounidense llevó a Irán al límite. El ministro iraní de Petróleo, Mohsen Paknejad, renunció recientemente y la moneda nacional, el rial, continúa perdiendo valor

A pesar de la presión, los dirigentes iraníes creen que todavía pueden soportar el impacto militar y aumentar los costos para Estados Unidos y la economía mundial

El politólogo Hamzeh Safavi afirmó que las autoridades iraníes dan poca importancia a las elecciones legislativas estadounidenses al definir sus próximos pasos

Según Safavi, demócratas y republicanos comparten una postura de confrontación fundamental con Irán, aunque difieren en los métodos. Por eso, una eventual victoria demócrata en el Congreso no modificaría de manera estructural la relación entre ambos países