Donald Trump anunció un entendimiento con Rusia para reanudar el suministro de diésel a los mercados de Estados Unidos y otros países, mediante una flexibilización temporal de las sanciones impuestas a Moscú por la guerra en Ucrania

El anuncio se produjo antes de las elecciones legislativas de noviembre, en un contexto de preocupación republicana por el aumento del precio de los combustibles y el riesgo de perder el control del Congreso

Más combustible ruso y una licencia temporal

Según Trump, Rusia enviará de inmediato más de 300.000 toneladas de diésel al mercado estadounidense y global, además de otras 500.000 toneladas durante noviembre. El Kremlin confirmó que Moscú está dispuesto a suministrar petróleo y derivados

El Departamento del Tesoro emitió una autorización temporal que permite la llegada de diésel ruso a los mercados internacionales hasta abril de 2027. Trump sostuvo que su prioridad es reducir los costos para los consumidores estadounidenses, en especial agricultores, ganaderos y camioneros

El precio promedio de la gasolina regular en Estados Unidos aumentó más de 46% desde finales de febrero, hasta 4,37 dólares por galón. En el mismo período, el diésel subió 67% y alcanzó los 6,28 dólares por galón

Rechazo de Zelenski

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó el acuerdo como deshonesto, indigno y débil. Trump, por su parte, atribuyó parte del encarecimiento de los combustibles a los ataques ucranianos contra refinerías rusas

La principal alteración reciente del suministro energético mundial, sin embargo, estuvo vinculada a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Tras los ataques de finales de febrero, Teherán bloqueó el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de hidrocarburos

Negociaciones sin avances decisivos

El anuncio coincidió con una reunión en Miami entre negociadores ucranianos y representantes estadounidenses para analizar opciones destinadas a detener la guerra. Las conversaciones continuarán el sábado y también incluyen a funcionarios de Gran Bretaña, Francia y Alemania, además de representantes de la OTAN y la Unión Europea

Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos, describió los encuentros como constructivos y orientados a reducir la escalada antes del invierno. Las reuniones siguieron a los viajes realizados el mes pasado por Witkoff y Jared Kushner a Moscú y Kiev

La proximidad del invierno aumentó la presión para alcanzar un acuerdo, debido al riesgo de nuevos combates y ataques contra infraestructuras esenciales. El jueves, un ataque ruso contra dos autobuses en Kramatorsk dejó 30 muertos

Los esfuerzos de Trump para poner fin al conflicto siguen bloqueados por las exigencias territoriales de Moscú. Rusia reclama el control de todo el Donbás, incluidas áreas que permanecen bajo administración ucraniana

Zelenski rechaza entregar esos territorios y advierte que podrían ser utilizados por Rusia como base para futuras ofensivas. Actualmente, las fuerzas rusas controlan cerca de una quinta parte del territorio de Ucrania