Dos de las propuestas más recientes para transformar el entorno de la Casa Blanca llegarán este jueves a revisión ante un panel federal que ya aprobó otras iniciativas de alto impacto impulsadas por Donald Trump
La Comisión de Planificación de la Capital Nacional discutirá un cerco alrededor de Lafayette Park, frente a la Casa Blanca, y también evaluará un centro subterráneo de control de seguridad para visitantes. Es la primera vez que el organismo analizará ambos proyectos y no se espera una votación
Seguridad y cambio urbano
La administración sostiene que las obras mejorarían los mecanismos de resguardo frente a estructuras temporales usadas durante años, como barreras improvisadas con soportes para bicicletas
El tema de la seguridad presidencial volvió a cobrar peso después de varios intentos de asesinato contra Trump, incluidos dos durante la campaña de 2024 y otro en abril, cuando asistía a una cena en Washington con periodistas de la Casa Blanca
También influyó un episodio ocurrido en mayo, cuando agentes del Servicio Secreto mataron a un hombre que disparó cerca de un puesto de control de seguridad de la Casa Blanca
Un cierre permanente en Lafayette Park
El proyecto para Lafayette Park implicaría una modificación visible y permanente del acceso y la apariencia del área ubicada frente a la Casa Blanca. El parque tuvo cercas fijas por última vez a fines del siglo XIX
La propuesta oficial, de 79 páginas, prevé cerrar todo el perímetro del parque de 8 acres, con portones más grandes en los accesos norte y sur. Además, contempla opciones para incluir o excluir los monumentos ubicados en las cuatro esquinas del espacio
Un centro subterráneo para visitantes
La otra iniciativa, considerada menos controvertida, apunta a reemplazar carpas temporales utilizadas durante años para el control de acceso de visitantes
Según el plan, la instalación permanente estaría lista en julio de 2028 y buscaría mejorar la seguridad del complejo presidencial, además de hacer más ordenada la experiencia para quienes ingresan al lugar
El diseño inicial ubicaba el centro bajo tierra, cerca del extremo sur de Sherman Park, al sudeste de la Casa Blanca. Sin embargo, consultas posteriores llevaron a moverlo hacia el borde occidental, lejos de la infraestructura de servicios