WASHINGTON.- A medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, varios candidatos republicanos comenzaron a tomar distancia de Donald Trump. La estrategia responde a la caída en los índices de aprobación del presidente y al temor de que su impopularidad afecte contiendas clave

El gobernador de Texas, Greg Abbott, evitó participar esta semana en un acto junto a Trump en San Antonio. Alegó que tenía otros compromisos, aunque pocos dentro del partido consideraron convincente la explicación. Abbott enfrenta el 3 de noviembre una disputa ajustada contra la demócrata Gina Hinojosa, luego de casi 12 años en el cargo

Una estrategia para sobrevivir en las urnas

Un análisis sobre las principales contiendas legislativas determinó que 41 de los 62 candidatos republicanos considerados competitivos marcaron diferencias con Trump o minimizaron su vínculo político con el presidente

“Quienes enfrentan verdaderas dificultades en las urnas necesitan diferenciarse”, sostuvo el estratega republicano Ron Bonjean. Según su interpretación, los candidatos intentan mostrar que no acompañan automáticamente al presidente en todas sus decisiones

La senadora republicana por Maine, Susan Collins, destacó durante un debate con el demócrata Troy Jackson su independencia política. Recordó que votó en contra de la agenda presidencial en asuntos como los aranceles, la aplicación de las leyes migratorias y el conflicto con Irán

Collins busca su sexto mandato, mientras los demócratas intentan arrebatarle a los republicanos el escaño y recuperar el control del Senado

La desaprobación de Trump alcanza el 60%, frente a un 37% de aprobación, según el promedio de encuestas citado en el análisis electoral. Además, solo el 17% de los estadounidenses respalda su gestión sobre el costo de vida y el 26% aprueba su manejo de la economía

Aranceles, precios y guerra

El republicano Mike Rogers, candidato al Senado por Michigan, pidió terminar de inmediato la disputa arancelaria con Canadá. El estado comparte una extensa frontera con ese país y sus empresas y consumidores afrontan el impacto de los mayores costos

Rogers ya había expresado diferencias con Trump por la guerra con Irán. En ambos casos vinculó sus reclamos con el aumento del precio del combustible y de los alimentos, dos asuntos centrales para los votantes

Trump afirmó que había mantenido conversaciones productivas con Irán y aseguró que las fuerzas estadounidenses no atacarían a ese país antes de las elecciones de mitad de mandato. El conflicto es impopular: el 76% de la población considera que no valió la pena

En Texas, el fiscal general Ken Paxton, candidato republicano al Senado, admitió ante donantes que la guerra y los altos precios de los combustibles están perjudicando su campaña. Pese a esa señal de malestar, Trump viajó a San Antonio y compartió un acto con Paxton, quien enfrenta una competencia estrecha contra el demócrata James Talarico

Distancias también en Iowa y Florida

En Iowa, la congresista Ashley Hinson presentó una agenda centrada en la reducción del costo de vida. Durante un debate con el demócrata Josh Turek, afirmó que será aliada de Trump cuando resulte conveniente para el estado, pero que también se opondrá a él en asuntos que perjudiquen a los habitantes de Iowa

En Florida, la congresista María Elvira Salazar cuestionó la política migratoria del presidente en un anuncio de campaña. La dirigente, de origen cubano, advirtió que las medidas habían ido demasiado lejos y que muchos hispanos que apoyaron a Trump en 2024 se sentían traicionados

Trump respondió con fuertes críticas y llegó a pedir el reemplazo de Salazar, quien busca su reelección en el distrito que incluye al condado de Miami-Dade

Trump apuesta a su presencia en campaña

A pesar de las señales de desconfianza, Trump sostiene que su figura sigue siendo un activo para el Partido Republicano. Por eso emprendió una gira de 32 días, con 36 actos en 17 estados, para respaldar a sus candidatos

Sin embargo, la convención partidaria realizada el mes pasado en Dallas, dominada por extensos discursos del presidente, pudo haber tenido el efecto contrario al buscado. Desde comienzos de septiembre, la intención de voto para el Congreso se inclinó a favor de los demócratas, que alcanzaron una ventaja de 8,9 puntos, su mayor diferencia del actual ciclo electoral

El resultado plantea un dilema para los republicanos: necesitan el apoyo de Trump para movilizar a su base, pero también buscan evitar que el rechazo a su gestión perjudique a los candidatos que compiten en elecciones reñidas