WASHINGTON.– Donald Trump volvió a convertir a la prensa en el blanco de sus ataques en un momento de creciente tensión política. La Casa Blanca confirmó la decisión de impedir el ingreso de periodistas de CNN, MSNBC y Politico, una medida que amplía la disputa del presidente con los medios de comunicación

Trump había anunciado la prohibición el viernes y sostuvo que podría levantarla si esos medios modificaban la forma en que informan sobre su gobierno. Según el mandatario, no debería permitirse el acceso a la sede presidencial a quienes publican artículos que considera deliberadamente negativos

Una estrategia frente a los reveses políticos

Exfuncionarios y organizaciones de derechos civiles interpretan la decisión como parte de un patrón: ante los obstáculos políticos, Trump desplaza la atención hacia sus críticos y utiliza al gobierno para confrontarlos

Sarah Matthews, quien fue subsecretaria de prensa durante el primer mandato presidencial de Trump, afirmó que el mandatario suele recurrir a la intimidación cuando encuentra resistencias. Actualmente enfrenta cuestionamientos judiciales, diferencias con la Reserva Federal y oposición dentro de su propio partido

Durante los últimos meses, el gobierno también redujo el financiamiento de la televisión y la radio públicas. Además, el Pentágono removió al editor y al director de Stars and Stripes, un diario tradicionalmente independiente cuyos periodistas vincularon esas salidas con informes sobre las condiciones de vida en un portaaviones estadounidense desplegado en Medio Oriente

Trump también impulsó acciones contra cadenas que emiten contenidos críticos, promovió cambios en el tratamiento tributario de organizaciones progresistas, buscó controlar el debate en las redes sociales y respaldó restricciones de visas para personas cuyas opiniones desaprueba

Especialistas cuestionan la constitucionalidad

Expertos en la Primera Enmienda y grupos defensores de los derechos civiles sostienen que excluir a los medios por el contenido de sus coberturas viola la Constitución. La decisión sorprendió incluso a algunos funcionarios de la Casa Blanca y fue comunicada mientras el jefe de gabinete se encontraba fuera de Washington

Derrick Johnson, presidente de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color, consideró que Trump intenta desviar la atención de problemas que afectan su imagen, entre ellos el aumento del precio de los combustibles, la situación económica y las controversias vinculadas con los llamados “Archivos Epstein”

La Casa Blanca no respondió a las solicitudes de comentarios. Mientras tanto, los intentos del presidente de limitar a la prensa y a otras voces críticas no lograron reducir la preocupación entre los votantes ni dentro del Partido Republicano

La presión electoral y el conflicto por el Kennedy Center

Los sondeos indican que una mayoría de los votantes estadounidenses considera que Trump no está atendiendo los principales problemas del país. Las elecciones de noviembre podrían representar pérdidas importantes para los republicanos

Douglas Heye, exdirector de comunicaciones del Comité Nacional Republicano, afirmó que cada vez más ciudadanos perciben que la ira del presidente se traduce en ataques contra terceros. A su juicio, muchos republicanos preferirían que Trump se concentrara en medidas destinadas a aliviar las dificultades económicas de sus seguidores

El conflicto con la prensa se suma a otros enfrentamientos recientes. Después de que un juez federal impidiera colocar el nombre de Trump en la fachada del Kennedy Center, el presidente amenazó con cancelar una renovación prevista de unos 257 millones de dólares

Días más tarde, imágenes tomadas desde el avión presidencial mostraron a Trump observando un cartel con la frase “Kennedy Center DEMOLIDO”. La escena alimentó las especulaciones sobre una posible demolición de la institución

Para Heye, las tácticas agresivas pueden atraer cobertura, pero también alejan la conversación de las promesas económicas de Trump. A 45 días de las elecciones, señaló, el debate público se concentra en los conflictos del presidente y no en su plan para reducir los precios