Un grupo de turistas estadounidenses tuvo un inconveniente durante su visita a las playas de Tijuana, México. Después de pasar varias horas junto al mar, eligieron almorzar en Vista Bella Terraza al Mar, sobre la avenida Del Pacífico
La sorpresa llegó al momento de pagar. La cuenta incluía seis shots de tequila, una michelada, una gaseosa, una cerveza, patitas de pollo y distintos platos de frutos de mar
El total ascendía a 6578,50 pesos mexicanos, equivalentes a unos 346 dólares. Sin embargo, los viajeros detectaron que 1003,50 pesos, cerca de 52 dólares, aparecían bajo el concepto de servicio
El reclamo por el recargo
El importe adicional representaba el 18% del consumo. Los comensales aseguraron que no habían sido informados sobre ese cargo antes de sentarse a comer y manifestaron su disconformidad ante el personal del local
Según relataron, la respuesta que recibieron fue: “Acá es así”. La explicación aumentó el malestar del grupo, que consideró que el restaurante había aplicado el recargo sin advertencia previa
Opiniones divididas en redes sociales
La imagen del comprobante generó un debate en Facebook. Muchos usuarios cuestionaron la falta de claridad del comercio y remarcaron que una propina voluntaria no es lo mismo que un cargo obligatorio informado únicamente al final de la comida
Otros participantes defendieron la medida al señalar que los ingresos extra son importantes para quienes trabajan en el sector gastronómico. También compararon la situación con Estados Unidos, donde algunos restaurantes aplican una propina del 18% cuando las mesas superan determinada cantidad de personas
El episodio volvió a poner en discusión la necesidad de comunicar con anticipación cualquier recargo incluido en la cuenta, especialmente en establecimientos frecuentados por turistas