Uber anunció una reestructuración que implicará el despido de alrededor del 10% de su plantilla global, más de 3000 empleados, junto con la salida de dos mercados africanos y un refuerzo de su estrategia en vehículos autónomos
La empresa, que emplea a unas 34.000 personas y opera en más de 70 países, dijo que la medida apunta a reducir capas jerárquicas, ordenar equipos y acelerar la toma de decisiones internas
Una estructura más liviana
Su director ejecutivo, Dara Khosrowshahi, comunicó a los trabajadores que el objetivo es construir una organización “más sencilla y rápida”, con menos tiempo dedicado a coordinar y más foco en ejecutar
El ejecutivo reconoció que el fuerte crecimiento de los últimos años hizo a la empresa más grande, pero también más compleja. Según explicó, la revisión busca corregir esa tensión y dar mayor claridad en las responsabilidades de cada área
Salida de África
Como parte del mismo ajuste, Uber dejará de operar en Nigeria y Uganda. La compañía ya había abandonado Tanzania a comienzos de este año
El recorte de personal y la salida de mercados se inscriben en una estrategia más amplia para simplificar el negocio y concentrar recursos en sus áreas principales
Más inversión en conducción autónoma
La reorganización también busca liberar capital para una de las apuestas más ambiciosas de Uber: los robotaxis
La empresa proyecta invertir hasta US$10.000 millones en los próximos años en vehículos autónomos, una cifra similar a su beneficio neto de 2025
Para avanzar en ese frente, ya acordó alianzas con firmas especializadas como Verne y Wayve. Además, prevé comprar hasta 50.000 robotaxis a Rivian, fabricante en el que también tomó una participación
A comienzos de agosto, el director financiero de Uber indicó que los compromisos de compra ya alcanzaban unos 120.000 vehículos de distintas marcas
Reacción bursátil
El mercado recibió bien el anuncio: las acciones de Uber subieron 2,25% y cotizaban a US$76,93 hacia las 16.50 GMT en Wall Street