TANGERMÜNDE, Alemania.– Durante la pandemia, Ulrich Siegmund pasó de ser un legislador regional poco conocido a convertirse en una figura de fuerte alcance en TikTok. Con mensajes contra las restricciones sanitarias, los barbijos y las vacunas, acumuló una audiencia masiva y proyectó una imagen cercana que amplificó su mensaje antisistema

De TikTok al borde del poder

Hoy, Siegmund, de 35 años y exvendedor de aromatizantes para ambientes, es el principal candidato de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt. Si el partido logra una mayoría absoluta o una alianza con otra fuerza antisistema, podría convertirse en el primer dirigente de extrema derecha en gobernar un estado alemán desde la restauración democrática posterior a la Segunda Guerra Mundial

El impacto político sería enorme. El sistema institucional alemán fue diseñado precisamente para impedir el regreso al poder de fuerzas consideradas extremistas, y la AfD sigue siendo vista por buena parte del establishment como una amenaza para ese orden

Un partido que empuja los límites

La AfD ha defendido posiciones duras contra la inmigración, ha sostenido que el islam es incompatible con la Constitución alemana y ha impulsado deportaciones masivas. También arrastra acusaciones de vínculos con Rusia y de tolerancia hacia referencias al pasado nazi, incluidas expresiones que minimizan el Holocausto

Siegmund, por su parte, evitó condenar a simpatizantes que corearon su apellido imitando el saludo nazi y también dijo que no podía arrogarse el derecho a juzgar si el Holocausto fue el peor crimen de la humanidad. Aun así, su público no se construyó sobre la confrontación abierta, sino sobre una forma más amable de presentar ideas radicales

El rostro amable de la radicalidad

Quienes lo conocen dentro y fuera de la política describen a un dirigente capaz de transmitir optimismo y sensación de orden. Esa imagen, sostienen analistas, le permitió atraer a votantes más allá de la base dura de extrema derecha sin romper con los sectores más radicalizados de su espacio

Entre las propuestas del partido figuran recortes a la financiación de medios públicos, la prohibición de banderas del orgullo gay en las escuelas, más enseñanza de ruso, beneficios fiscales para familias numerosas y guarderías gratuitas

“Puedo aportar motivación, generar una sensación de optimismo y volver a poner las cosas en marcha”, dijo Siegmund este año. Esa mezcla de tono cordial y agenda extrema lo convirtió en una figura singular dentro de la AfD

Origen oriental y ascenso político

Nacido en 1990, pocas semanas después de la reunificación alemana, Siegmund creció en Tangermünde, en el este del país. Su trayectoria estuvo marcada por el resentimiento que dejó la reunificación en muchos habitantes de la ex Alemania Oriental, donde la economía, el empleo y la población se contrajeron en las décadas siguientes

A los 20 años trabajó en una empresa de servicios de salud y luego fundó en Berlín un negocio de aromatizantes para ambientes. Primero se acercó a la Unión Demócrata Cristiana, pero en 2014 se pasó a la AfD, atraído por su rechazo a lo que consideraba políticas autoritarias desde Berlín

En 2016 entró al Parlamento regional y más tarde también integró el concejo municipal de su localidad junto con su padre y su hermano. Su salto definitivo llegó en 2021, cuando sus videos sobre las restricciones por la pandemia lo volvieron ampliamente conocido

La maquinaria detrás de la imagen

Su equipo de campaña también refleja las tensiones del personaje. La productora que realizó sus videos más amables está dirigida por un activista de extrema derecha vinculado a los Identitarios, y su vocero integró en el pasado un grupo extremista prohibido inspirado en las Juventudes Hitlerianas

Siegmund no respondió a preguntas sobre esos vínculos, aunque en otras ocasiones les restó importancia. Mientras tanto, su cuenta en TikTok superó los 850.000 seguidores, una cifra inusual para un político alemán y una herramienta clave para amplificar sus mensajes

Sus críticos sostienen que vende falsas esperanzas y aprovecha la nostalgia de algunos residentes por la antigua Alemania Oriental, incluso sin haber vivido esa etapa. Sus seguidores, en cambio, lo ven como un dirigente cercano, carismático y capaz de encarnar una promesa de futuro

Él mismo alguna vez resumió su con una frase que hoy adquiere un sentido político más amplio: “Me encanta vender”