Arabia Saudita extendió el cierre del aeropuerto internacional Rey Khalid, en Riad, un día después de que un ataque con misiles causara 12 muertes y dejara más de 300 personas heridas
El hecho representa una de las mayores escaladas recientes en la guerra entre el reino saudita y los hutíes de Yemen, respaldados por Irán. La coalición liderada por Arabia Saudita atribuyó el ataque a ese grupo
El aeropuerto permanecerá cerrado
Las operaciones fueron suspendidas el sábado y las autoridades prolongaron la medida al menos hasta las 21 del domingo. El ataque alcanzó un complejo que alberga las terminales 3 y 4, destinadas a vuelos domésticos
El aeropuerto había sido blanco de varios ataques durante la última semana. El más reciente fue considerado el más letal registrado en un país árabe del Golfo desde el inicio de la guerra entre Irán y sus adversarios
Víctimas de varias nacionalidades
Entre los fallecidos había cuatro ciudadanos sauditas, dos bangladesíes, una persona palestina, un ciudadano estadounidense y ciudadanos de Egipto, Jordania, Siria y Sudán
Los heridos fueron trasladados a distintos hospitales. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó la muerte de un ciudadano de su país y condenó el ataque
Entre las víctimas también se encontraba Azza Ramzy, una auxiliar de vuelo egipcia de 28 años que trabajaba para una aerolínea saudita
Trump analiza una posible intervención
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que evalúa si su país se sumará a los ataques sauditas contra los hutíes. También indicó que tenía previsto comunicarse con el príncipe heredero Mohammed bin Salman
La coalición saudita calificó el ataque como un crimen de guerra y prometió responder con firmeza. El aeropuerto no cuenta con instalaciones militares
Los hutíes no habían emitido una declaración inmediata sobre el ataque. Horas antes, habían acusado a Arabia Saudita de bombardear el aeropuerto internacional de Saná, en la capital yemení bajo su control
La ofensiva amplía la tensión regional
El aumento de los ataques contra aeropuertos, instalaciones militares y centros de infraestructura petrolera se produjo después de que una coalición liderada por Arabia Saudita lanzara una ofensiva de gran escala contra los hutíes
El conflicto entre ambas partes comenzó en 2015, cuando Arabia Saudita intervino en la guerra civil de Yemen en apoyo del gobierno reconocido internacionalmente. Un alto el fuego alcanzado en 2022 permitió un período de relativa calma, pero los enfrentamientos se reanudaron en julio
La coalición saudita brinda apoyo aéreo a fuerzas gubernamentales yemeníes que intentan recuperar posiciones hutíes en la costa del mar Rojo. Esos avances permitieron a los rebeldes mejorar la vigilancia sobre una ruta marítima alternativa al estrecho de Ormuz
Arabia Saudita también solicitó apoyo en defensa aérea a Francia, Reino Unido, Pakistán y Egipto, mientras enfrenta una reducción de sus interceptores de misiles
Los hutíes advirtieron a las aerolíneas internacionales sobre los riesgos de operar en el espacio aéreo saudita. Antes del último ataque, varias compañías habían suspendido temporalmente sus vuelos hacia Riad y otros aeropuertos del país